Albóndigas de carne y calabacín

Las albóndigas de carne y calabacín son una excelente manera de combinar la jugosidad de la carne con la frescura de las verduras, creando un plato sabroso y equilibrado. Aquí está la receta tradicional, con un toque italiano.

Ingredientes

  • 500 g de carne molida (ternera, cerdo o una mezcla de ambos)
  • 2 calabacines medianos
  • 1 huevo
  • 50 g de parmesano rallado
  • 2 cucharadas de pan rallado
  • 1 diente de ajo
  • Sal c.n.
  • Pimienta c.n.
  • Perejil picado (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra para cocinar

Preparación

  1. En primer lugar, lava los calabacines y rállalos con un rallador de agujeros grandes.
  2. Coloca los calabacines rallados en un colador, espolvorea con un poco de sal y déjalos reposar unos 10-15 minutos para que suelten el agua de vegetación.
  3. Mientras tanto, en un bol grande, coloca la carne molida, el huevo, el parmesano, el pan rallado y, si lo deseas, el perejil picado.
  4. Exprime bien los calabacines para eliminar la mayor cantidad posible de agua y añádelos al bol con los demás ingredientes.
  5. Aplasta el ajo y agrégalo a la mezcla (puedes retirarlo después de mezclar los ingredientes si prefieres un sabor más suave).
  6. Amasa todos los ingredientes con las manos hasta obtener una mezcla homogénea. Prueba un trocito pequeño para comprobar el sazonado y ajusta de sal y pimienta al gusto.
  7. Toma porciones de masa y forma albóndigas del tamaño de una nuez.
  8. En una sartén grande, calienta el aceite de oliva virgen extra y cocina las albóndigas a fuego medio-alto hasta que estén doradas y cocidas al punto deseado, dándoles la vuelta regularmente.
  9. Coloca las albóndigas cocidas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite antes de servir.

Curiosidades

Las albóndigas son un plato muy versátil y están presentes con variantes regionales en toda Italia. Además, tienen la ventaja de ser fácilmente personalizables, añadiendo hierbas, especias o quesos diferentes para crear nuevos sabores. Asimismo, pueden servirse como segundo plato o utilizarse para enriquecer salsas y condimentos para pasta.

Albóndigas de carne y calabacín