Crostini de higos y gorgonzola

Los crostini con higos y gorgonzola son una excelente elección para un aperitivo sofisticado y delicioso. Aquí tienes la receta para preparar esta delicia.

Ingredientes

  • Pan casero en rebanadas
  • Gorgonzola dulce
  • Higos frescos
  • Miel (preferiblemente de acacia o de castaño por su aroma intenso)
  • Nueces picadas gruesamente (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta (c.s., cuanto baste)

Preparación

  1. Comienza precalentando el horno a 180 °C.
  2. Corta los higos en cuartos o en lonchas, según tus preferencias.
  3. Coloca las rebanadas de pan casero en una bandeja forrada con papel de horno y rocíalas ligeramente con un hilo de aceite de oliva virgen extra. Opcionalmente, puedes tostar ligeramente el pan en el horno para que quede crujiente, pero es importante no dorarlo demasiado.
  4. Corta el gorgonzola en trozos o úntalo sobre el pan, según su consistencia.
  5. Coloca los trozos de higo sobre el gorgonzola y espolvorea una pequeña cantidad de miel sobre cada crostini. Si lo deseas, añade también un pizca de sal y pimienta para equilibrar los sabores.
  6. Si quieres, distribuye también un poco de nueces picadas sobre las rebanadas de pan.
  7. Hornea los crostini y déjalos en el horno unos minutos, hasta que el gorgonzola empiece a fundirse y quede ligeramente dorado. Ten cuidado de no dejarlos demasiado tiempo para evitar que la miel se caramelice en exceso.
  8. Una vez fuera del horno, deja enfriar los crostini un momento antes de servir.

Los crostini con higos y gorgonzola maridan a la perfección con una copa de vino blanco fresco y aromático, que puede equilibrar el sabor intenso del gorgonzola y la dulzura de los higos y la miel. Un Pinot Grigio o un Riesling podrían ser opciones ideales.

Curiosidades

Los higos son un fruto típicamente mediterráneo y en Italia se utilizan mucho en numerosas preparaciones, tanto dulces como saladas. Su sabor dulce combina maravillosamente con quesos cremosos y picantes, como el gorgonzola, creando un contraste gustativo especialmente apreciado en gastronomía.

Crostini de higos y gorgonzola