Helado de ricotta

El helado de ricotta es un postre delicioso y fresco, perfecto para concluir una comida o para una pausa golosa. Aquí está la receta para prepararlo:

Ingredientes

  • 250g de ricotta fresca
  • 200ml de nata fresca
  • 100g de azúcar glas (o menos, según el gusto)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (o las semillas de una vaina de vainilla)
  • Ralladura de 1 limón (ecológico si es posible)

Preparación

  1. Comienza poniendo la ricotta en un colador de malla fina y déjala escurrir bien para eliminar el suero en exceso.
  2. Toma la ricotta bien escurrida y pásala por un tamiz para que quede lo más lisa y cremosa posible.
  3. En un bol, mezcla la ricotta tamizada con el azúcar glas, el extracto de vainilla y la ralladura de limón.
  4. En otro bol, monta la nata hasta que quede bien firme.
  5. Incorpora delicadamente la nata montada a la mezcla de ricotta, procurando no desmontar todo.
  6. Vierte la mezcla en un recipiente apto para congelación y nivélala con una espátula.
  7. Coloca el recipiente en el congelador y deja reposar el helado al menos 4 horas, removiendo cada hora al principio para evitar la formación de cristales de hielo y obtener una textura cremosa.
  8. Antes de servir, deja el helado a temperatura ambiente unos minutos para facilitar su «scoopabilidad».

Curiosidades

El helado de ricotta puede enriquecerse con varios añadidos para darle un toque extra de sabor: desde pepitas de chocolate hasta gotas de café, pasando por fruta confitada o fruta fresca en trocitos. En Italia, el uso de la ricotta en los dulces está muy extendido y apreciado, especialmente en la cocina siciliana con sus famosas cassatas y cannoli.