Helado de stracciatella

El helado de stracciatella es un clásico italiano muy apreciado en todo el mundo por su cremosidad y los trocitos crujientes de chocolate. Aquí te explicamos cómo preparar el helado de stracciatella en casa.

Ingredientes

  • 500 ml de nata fresca para montar
  • 250 ml de leche entera
  • 150 g de azúcar granulado
  • 1 vaina de vainilla o extracto natural de vainilla
  • 100 g de chocolate negro

Preparación

  1. Comienza calentando en un cazo la leche con la vaina de vainilla abierta longitudinalmente (para exponer las semillas) o con unas gotas de extracto natural de vainilla, hasta que esté tibia.

  2. En un bol grande, mezcla el azúcar con la leche caliente y remueve bien hasta que el azúcar se haya disuelto completamente.

  3. Deja enfriar la mezcla completamente. Después, retira la vaina de vainilla, si la has usado.

  4. Monta la nata fresca hasta obtener una consistencia suave pero firme.

  5. Incorpora delicadamente la nata montada a la leche aromatizada con vainilla, mezclando de abajo hacia arriba para que no se baje.

  6. Transfiere la mezcla a una heladora y sigue las instrucciones de tu máquina para hacer el helado. Si no tienes heladora, puedes poner la mezcla en un recipiente y guardarla en el congelador, removiendo cada 30-40 minutos durante las primeras 2-3 horas para evitar la formación de cristales de hielo.

  7. Mientras el helado se enfría, funde el chocolate negro al baño María.

  8. Cuando el helado empiece a tomar consistencia (generalmente después de unos 30 minutos en la heladora), añade el chocolate fundido en hilo para que se solidifique y se rompa en trocitos pequeños creando el efecto “stracciatella”.

  9. Deja terminar el ciclo de la heladora o, si está en el congelador, espera a que se solidifique completamente.

  10. Una vez listo, sirve el helado de stracciatella en copas o conos, al gusto.

Curiosidades

La stracciatella es un sabor nacido en Italia, concretamente en Bérgamo, y su nombre proviene del término dialectal “stracciare”, que significa “rasgar, romper”, en referencia al chocolate que, al verterlo sobre el helado, se solidifica y se rompe en muchos fragmentos pequeños. Un ejemplo del genio culinario italiano que ha sabido unir la simplicidad de ingredientes puros a un efecto de sabor y textura sorprendente.