Rosca salada de robiola con guisantes y jamón

Aquí tienes la receta para una deliciosa Rosca salada de robiola con guisantes y jamón. Este plato puede ser una idea original para un entrante o un segundo plato ligero, que combina la dulzura de los guisantes con el sabor intenso del jamón y la cremosidad de la robiola.

Ingredientes

  • 250 g de harina 00
  • 100 g de robiola
  • 150 g de guisantes frescos o congelados
  • 100 g de jamón cocido cortado en cubitos
  • 3 huevos
  • 100 ml de leche
  • 80 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 sobre de levadura instantánea para preparaciones saladas
  • Sal c.s.
  • Pimienta c.s.
  • Mantequilla y harina para el molde

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C.
  2. Mientras tanto, cocina los guisantes en agua hirviendo con sal durante unos 5-7 minutos si son frescos, o según las indicaciones del paquete si están congelados. Una vez cocidos, escúrralos y déjalos enfriar.
  3. Toma un bol bastante grande y empieza a batir los huevos con un batidor, añadiendo luego la sal, la pimienta y la robiola. Trabaja la mezcla hasta obtener una crema homogénea.
  4. Incorpora el aceite y la leche a la crema de robiola y continúa mezclando. Luego, añade la harina y la levadura tamizadas, amalgamando todo para evitar la formación de grumos.
  5. Añade los guisantes ya tibios y el jamón cocido cortado en cubitos a la masa, mezclando delicadamente para distribuirlos uniformemente.
  6. Prepara un molde de rosca untándolo con mantequilla y espolvoreándolo con un poco de harina. Elimina el exceso de harina volteando el molde y dando unos ligeros golpecitos.
  7. Vierte la masa en el molde y nivela la superficie con una espátula o una cuchara.
  8. Hornea la rosca en el horno precalentado y deja cocer durante unos 30-35 minutos, o hasta que esté dorada y un palillo insertado en el centro salga limpio.
  9. Saca la rosca del horno y déjala entibiar antes de desmoldarla sobre una fuente.

Curiosidades

La robiola es un queso italiano suave y cremoso, típico de la zona de Piamonte y Lombardía. Su textura hace que este queso sea especialmente adecuado para mezclarse en preparaciones al horno, aportando cremosidad y un sabor delicado a los platos salados.

Sirve tu Rosca salada de robiola con guisantes y jamón aún tibia para intensificar sus sabores. Está excelente también fría, quizás acompañada de una fresca ensalada de temporada.

Rosca salada de robiola con guisantes y jamón