Torta volteada de calabacines y atún

Puedo guiarte en la preparación de una Torta volteada de calabacines y atún, una variante interesante que une el sabor delicado de los calabacines con el decidido del atún. Perfecta para un almuerzo de verano o como aperitivo sabroso, esta torta puede servirse tanto caliente como fría. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 2 calabacines medianos
  • 160 gramos de atún en aceite, escurrido
  • 3 huevos
  • 100 gramos de harina
  • 50 ml de leche
  • 40 gramos de parmesano rallado
  • 1 sobre de levadura para tartas saladas
  • Sal y pimienta al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Mantequilla para engrasar el molde

Preparación

  1. Comienza precalentando el horno a 180 °C.
  2. Lava los calabacines y córtalos en rodajas finas. Si lo deseas, puedes pasarlos ligeramente por la plancha para intensificar el sabor.
  3. En un bol, bate los huevos con una pizca de sal y pimienta. Añade la leche y mezcla bien.
  4. Incorpora el parmesano rallado y mezcla de nuevo hasta obtener una crema suave.
  5. Añade la harina tamizada y la levadura para tartas saladas, mezclando para evitar grumos.
  6. Incorpora con delicadeza el atún a la mezcla, procurando no romperlo demasiado para mantener trozos bien definidos.
  7. Engrasa un molde con un poco de mantequilla y coloca las rodajas de calabacín de forma que cubran todo el fondo, superponiéndolas ligeramente.
  8. Vierte encima la mezcla de huevos y atún, nivelándola con una espátula.
  9. Hornea durante unos 30-35 minutos o hasta que la superficie esté dorada y bien cocida. Para comprobar la cocción, puedes hacer la prueba del palillo.
  10. Saca la torta del horno y déjala templar unos minutos; luego, voltéala con cuidado sobre un plato de servir para presentarla con los calabacines a la vista.

Curiosidades

En Italia, las tartas saladas son muy apreciadas por su versatilidad; pueden adaptarse con facilidad según los ingredientes disponibles. La técnica de “voltear” la torta se inspiró en dulces como la tarte Tatin francesa, pero se ha aplicado también a preparaciones saladas, dando a menudo un aspecto más apetitoso y un sabor caramelizado a los ingredientes. Esta versión con calabacines y atún es una fusión de sabores mediterráneos típicos de la cocina italiana.