Arancini con crema de alcachofas

Los arancini son una especialidad siciliana muy conocida, y la variante con crema de alcachofas es una deliciosa interpretación de este clásico street food. Aquí tienes la receta para preparar unos arancini con crema de alcachofas:

Ingredientes

  • 300 g de arroz para risottos (tipo Arborio o Carnaroli)
  • 1 litro de caldo vegetal
  • 1 cebolla pequeña
  • 100 ml de vino blanco
  • 80 g de mantequilla
  • 50 g de parmesano rallado
  • 2 huevos
  • 200 g de corazones de alcachofa (frescos o congelados)
  • 2 dientes de ajo
  • 100 ml de nata fresca
  • Sal y pimienta
  • Harina la necesaria para empanar
  • Pan rallado la necesario para empanar
  • Aceite para freír

Preparación

  1. Comienza preparando el risotto. Pica finamente la cebolla y dórala con la mitad de la mantequilla en una olla de fondo grueso. Añade el arroz y tuéstalo durante unos minutos. Añade el vino blanco y deja que se evapore.
  2. Incorpora gradualmente el caldo vegetal caliente, removiendo continuamente, y cocina el risotto hasta que esté al dente (aproximadamente 18 minutos). Apaga el fuego, añade el resto de la mantequilla y el parmesano rallado, mezcla hasta obtener una crema. Deja enfriar completamente.
  3. Para la crema de alcachofas, limpia las alcachofas eliminando las hojas exteriores más duras y los tallos, y corta los corazones en trozos. En una sartén, sofríe el ajo con un chorrito de aceite, añade las alcachofas, sal y pimienta, y cocina tapado durante unos 10 minutos (si utilizas alcachofas congeladas, sigue las instrucciones del envase).
  4. Retira el ajo y tritura las alcachofas con la nata hasta obtener una crema suave. Ajusta de sal y pimienta y deja enfriar.
  5. Bate los huevos en un bol para el empanado. Toma un puñado de risotto frío, aplánalo en la palma de la mano, coloca en el centro una cucharada de crema de alcachofas y cierra el arroz alrededor, formando una bola o un cono, según tu preferencia.
  6. Pasa cada arancino primero por la harina, luego por el huevo batido y finalmente por el pan rallado.
  7. Calienta abundante aceite en una sartén o freidora y, cuando esté bien caliente, fríe los arancini hasta que estén dorados y crujientes.
  8. Escurre los arancini sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y sírvelos calientes.

Curiosidades

La palabra “arancini” deriva del término “naranja”, debido a la forma y el color similares a esta una vez que los arancini están fritos. Sin embargo, en algunas partes de Sicilia, como en Catania, se llaman “arancine” y suelen tener forma cónica, en honor al Etna, el volcán que domina el paisaje de la ciudad.