Buñuelos salados

Los buñuelos salados son un aperitivo muy versátil y sabroso, perfecto para diferentes tipos de ocasión.

Ingredientes

  • 250 g de harina
  • 200 ml de agua tibia
  • 1/2 sobre de levadura de cerveza seca (o 12 g de levadura de cerveza fresca)
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • Aceite para freír
  • Ingredientes extra a elección para el relleno o la aromatización (ej. queso, jamón, hierbas aromáticas, calabacines, pimientos)

Nota: Los ingredientes extra dependen mucho de tus gustos y deben añadirse a la base de la masa.

Preparación

  1. En un bol, disuelve la levadura de cerveza en el agua tibia con la cucharadita de azúcar. Deja reposar unos minutos hasta que empiece a formar burbujitas en la superficie.

  2. En un bol grande, tamiza la harina y añade el sal. Haz un hueco en el centro y vierte la mezcla de agua y levadura.

  3. Comienza a mezclar con una cuchara, incorporando poco a poco la harina desde el exterior hacia el interior, hasta obtener una masa homogénea. Si has decidido añadir ingredientes extra, incorpóralos ahora.

  4. Cubre el bol con un paño limpio y deja levar en un lugar tibio, lejos de corrientes de aire, durante aproximadamente 1-2 horas o hasta que doble su volumen.

  5. Una vez que la masa haya levado, calienta abundante aceite en una sartén profunda o en una freidora. Para saber si el aceite está a la temperatura adecuada, puedes sumergir la punta de un palillo de madera: si ves que se forman burbujas alrededor, está listo para freír.

  6. Con la ayuda de dos cucharas, toma porciones de masa y déjalas deslizar suavemente en el aceite caliente. No sobrecargues la sartén para evitar que los buñuelos se peguen entre sí o que el aceite se enfríe demasiado.

  7. Fríe los buñuelos hasta que estén dorados por todos los lados, luego escúrrelos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

  8. Sirve los buñuelos calientes, acompañados opcionalmente de salsa o condimento al gusto.

Curiosidades

Los buñuelos pueden variar mucho entre las diferentes tradiciones regionales italianas y se prestan a ser personalizados con los ingredientes que tengas a disposición o según tu creatividad.

Recuerda que la masa base para los buñuelos salados puede enriquecerse con varios tipos de hierbas, especias o quesos, para adaptarse mejor al tipo de relleno elegido o según el acompañamiento de vinos o embutidos que desees maridar. Un toque a la italiana podría ser el uso de parmesano rallado o de mozzarella en cubitos, quizá con un toque de albahaca fresca para evocar la clásica pizza Margherita.