Calabacines fritos

Los calabacines fritos son un plato simple y delicioso, muy apreciado tanto como guarnición como aperitivo. Aquí te explicamos cómo prepararlos con un toque italiano.

Ingredientes

  • Calabacines (cantidad al gusto)
  • Harina, la necesaria
  • Aceite para freír (preferiblemente aceite de oliva para un sabor más auténtico)
  • Sal, c.n.

Preparación

  1. Comienza lavando los calabacines y secándolos bien.
  2. Corta los calabacines en rodajas no demasiado finas, de unos 3-5 mm de grosor, para evitar que se rompan durante la cocción y para obtener una textura agradable.
  3. Pon harina en un bol y pasa las rodajas de calabacín por la harina para que queden completamente cubiertas. Este paso ayudará a crear una corteza crujiente durante la fritura.
  4. Calienta abundante aceite en una sartén a temperatura media-alta (lo ideal sería alcanzar los 170-180 °C).
  5. Cuando el aceite esté caliente, fríe los calabacines en pequeñas cantidades para no bajar demasiado la temperatura del aceite. Déjalos dorar durante unos minutos, dándoles la vuelta una vez para que se cuezan uniformemente.
  6. Una vez que los calabacines hayan adquirido un color dorado y estén crujientes, retíralos del aceite y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  7. Sálalos ligeramente mientras aún estén calientes.

Para un toque extra, puedes añadir hierbas aromáticas como romero o tomillo a la harina, o espolvorear los calabacines con queso parmesano rallado o ralladura de limón recién sacados del aceite.

Curiosidades

Los calabacines fritos pueden acompañarse con salsas para dar un sabor extra, como por ejemplo una salsa tzatziki o una mayonesa sencilla aromatizada con ajo y hierbas. En Italia, los calabacines fritos se disfrutan a menudo solos, para apreciar mejor su sabor y su crujiente.

Calabacines fritos