Cheesecake al prosecco

La cheesecake al prosecco es una variante refinada y original del clásico dulce. Aquí te explicamos cómo podrías prepararla, teniendo en cuenta el carácter efervescente y ligeramente afrutado del Prosecco que, usado con moderación, puede darle al dulce una agradable nota aromática sin opacar el resto de los ingredientes.

Ingredientes

  • 250 g de galletas secas (como Digestive o similares)
  • 100 g de mantequilla derretida
  • 500 g de queso cremoso (tipo Philadelphia)
  • 100 g de azúcar glas
  • 200 ml de nata fresca
  • 10 g de gelatina en hojas (cola de pescado)
  • 100 ml de Prosecco
  • 1 sobre de vainillina o una cucharadita de extracto de vainilla
  • La ralladura de 1 limón (opcional para un toque de frescura)
  • Frutos del bosque frescos para decorar (como fresas, moras o arándanos)

Preparación

  1. Comienza triturando finamente las galletas para obtener una base crujiente y mézclalas con la mantequilla derretida. Presiona la mezcla en el fondo de un molde desmontable para formar la base de la cheesecake y déjala reposar en el frigorífico durante al menos 30 minutos.
  2. Remoja la gelatina en hojas en agua fría durante unos 10 minutos.
  3. En un bol, mezcla el queso cremoso con el azúcar glas y la vainillina (o extracto de vainilla) hasta obtener una mezcla suave y homogénea; si lo deseas, añade también la ralladura de limón.
  4. Calienta el Prosecco en un cazo sin llevarlo a ebullición y disuelve en él la gelatina bien escurrida, removiendo hasta su completa absorción.
  5. Vierte el Prosecco en la mezcla de queso cremoso y amálgama delicadamente.
  6. Monta la nata e incorpórala a la mezcla con movimientos suaves de abajo hacia arriba para no desmontarla.
  7. Vierte el relleno sobre la base de galletas enfriada y deja que la cheesecake repose en el frigorífico durante al menos 4 horas, o hasta que se haya solidificado bien.
  8. Decora con frutos del bosque frescos antes de servir.

¡Tu cheesecake al prosecco está lista! Para un toque aún más personal e italiano, podrías decorarla con copitas de nata montada y alguna gota de reducción de Prosecco o con virutas de chocolate blanco, que combina a la perfección con la dulzura y la efervescencia del Prosecco. ¡Buen provecho!

Cheesecake al prosecco