Cheesecake de calabaza

La cheesecake de calabaza es un dulce sabroso que combina el sabor cremoso del queso con el sabor otoñal de la calabaza. Aquí te explicamos cómo prepararla con un toque italiano.

Ingredientes

Para la base:

  • 200 g de galletas secas (tipo Digestive)
  • 100 g de mantequilla derretida

Para el relleno:

  • 500 g de calabaza ya limpia
  • 500 g de queso cremoso (tipo Philadelphia)
  • 200 g de azúcar
  • 3 huevos
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada rallada
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
  • Una pizca de sal
  • Ralladura de 1 naranja (opcional para un toque italiano)

Para la decoración:

  • Nata montada (opcional)
  • Azúcar glas (opcional)
  • Canela en polvo (opcional)

Preparación

  1. Comienza precalentando el horno a 180 °C.
  2. Para la base: tritura finamente las galletas y mézclalas con la mantequilla derretida hasta obtener una mezcla homogénea. Presiona la mezcla en el fondo de un molde desmontable previamente engrasado o forrado con papel de horno, creando una base compacta. Mételo en la nevera durante unos 30 minutos para que endurezca.
  3. Para el relleno: cuece la calabaza en el horno o hiérvela hasta que esté tierna, luego tritúrala para obtener un puré.
  4. En un bol grande, mezcla el queso cremoso con el azúcar hasta obtener una crema suave. Añade los huevos, uno a uno, mezclando bien después de cada adición.
  5. Incorpora el puré de calabaza a la mezcla de queso, luego añade canela, nuez moscada, jengibre, sal y, si lo deseas, la ralladura de naranja para aromatizar aún más el relleno.
  6. Vierte el relleno sobre la base de galleta fría y nivela con una espátula.
  7. Hornea durante aproximadamente 1 hora y 15 minutos o hasta que el centro de la cheesecake esté casi completamente cuajado, pero aún ligeramente movido si sacudes el molde.
  8. Una vez cocida, abre ligeramente la puerta del horno y deja enfriar la cheesecake dentro durante aproximadamente 1 hora (esto ayuda a prevenir la formación de grietas).
  9. Mete la cheesecake en el frigorífico durante al menos 4 horas antes de servirla, mejor aún si es toda la noche.

Para la decoración, puedes añadir un toque de nata montada y espolvorear con azúcar glas y canela justo antes de servir.

Curiosidades

La cheesecake de calabaza es un dulce tradicional de la época de Halloween y del Día de Acción de Gracias en Norteamérica, pero con la adición de especias como canela, nuez moscada y jengibre, y sobre todo con la ralladura de naranja, adquiere una nota distintiva que evoca los aromas de los dulces de la cocina italiana.

Cheesecake de calabaza