Cheesecake de melocotones sin hornear

La cheesecake de melocotones sin hornear es un postre fresco, ideal para el verano. Aquí tienes la receta con un toque italiano.

Ingredientes

  • 250 g de galletas secas (tipo Digestive o Oro Saiwa)
  • 100 g de mantequilla derretida
  • 500 g de queso cremoso (tipo Philadelphia)
  • 100 g de azúcar glas
  • 200 ml de nata fresca
  • 10 g de gelatina en hojas (cola de pescado)
  • 3 melocotones maduros
  • 1 limón (para el jugo)
  • Miel o mermelada de melocotón para decorar

Preparación

  1. Comience triturando las galletas secas hasta obtener una textura fina. Puede utilizar un robot de cocina para acelerar el proceso.
  2. Mezcle las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta que el compuesto tenga aspecto de arena húmeda.
  3. Presione esta “arena” en el fondo de un molde desmontable de unos 22 cm de diámetro, creando una base compacta. Métalo en el frigorífico para enfriar durante al menos 30 minutos.
  4. Mientras tanto, ponga las hojas de gelatina en remojo en agua fría durante 10 minutos.
  5. En un bol grande, mezcle el queso cremoso con el azúcar glas y el jugo de limón hasta que el compuesto quede suave y homogéneo.
  6. Escurra la gelatina ya ablandada y disuélvala en un cazo con un par de cucharadas de agua a fuego bajo. Una vez completamente disuelta, déjela templar y luego incorpórela a la mezcla de queso.
  7. Monte la nata fresca en un segundo bol hasta obtener una consistencia firme.
  8. Incorpore con delicadeza la nata montada a la mezcla de queso, procurando no desmontarla.
  9. Corte los melocotones en rodajas finas, después de lavarlos y secarlos.
  10. Vierta el relleno de queso sobre la base de galletas ya enfriada y nivele con una espátula.
  11. Coloque las rodajas de melocotón sobre la superficie de la cheesecake, creando el diseño que prefiera.
  12. Deje enfriar la cheesecake en el frigorífico durante al menos 4 horas, mejor toda la noche.
  13. Antes de servir, puede decorar con un poco de miel o mermelada de melocotón para darle un toque extra de dulzor y brillo.

También puedes añadir un poco de amaretti desmenuzado o algunas hojitas de menta fresca para decorar y dar un contraste adicional de sabores.

Curiosidades

La cheesecake sin hornear es una variante de la cheesecake tradicional, que en cambio se cuece en el horno. La versión sin hornear es perfecta para quienes no quieren encender el horno en los días más calurosos o buscan una solución más rápida, manteniendo de todos modos un resultado cremoso y delicioso.

Cheesecake de melocotones sin hornear