Cheesecake de tiramisú

La cheesecake de tiramisú es una interesante mezcla entre la tradicional cheesecake y los sabores característicos del tiramisú italiano. Aquí te explicamos cómo prepararla:

Ingredientes

  • 250 g de galletas secas (tipo savoiardi)
  • 100 g de mantequilla derretida
  • 500 g de mascarpone
  • 250 g de queso para untar tipo Philadelphia
  • 100 g de azúcar glas
  • 2 huevos grandes
  • 1 tacita de café espresso frío
  • 30 ml de licor de café (como el Marsala o el Tia Maria)
  • Cacao en polvo para espolvorear
  • Granos de café de chocolate para decorar (opcional)

Para el topping:

  • 250 ml de nata para montar
  • 2 cucharadas de azúcar glas

Preparación

  1. Tritura finamente las galletas y mézclalas con la mantequilla derretida. Presiona la mezcla de manera uniforme sobre el fondo de un molde desmontable que hayas forrado previamente con papel de horno. Mételo en la nevera durante al menos 30 minutos, para que se endurezca.

  2. Para el relleno de la cheesecake, en el bol de una batidora, combina el mascarpone, el queso para untar, el azúcar glas, los huevos, el café y el licor de café. Mezcla hasta obtener una mezcla homogénea.

  3. Vierte el relleno sobre la base de galletas y nivela bien con una espátula.

  4. Hornea en el horno precalentado a 160 °C durante aproximadamente 1 hora o hasta que el centro quede casi completamente asentado pero aún ligeramente tembloroso.

  5. Una vez horneada, deja enfriar la cheesecake en el horno apagado con la puerta ligeramente abierta, para evitar cambios bruscos de temperatura que puedan causar grietas en la superficie.

  6. Cuando esté completamente enfriada, coloca la cheesecake en el frigorífico y déjala reposar durante al menos 4 horas, mejor si es toda la noche.

  7. Antes de servir, monta la nata con el azúcar glas y extiende una fina capa sobre la superficie de la cheesecake.

  8. Espolvorea con cacao en polvo y decora con granos de café de chocolate.

Curiosidades

Aunque esta cheesecake evoca los sabores del tiramisú, recuerda que la textura será la cremosa y compacta típica de la cheesecake y no la suave y esponjosa del tiramisú. La base de galletas evoca el elemento del tiramisú donde los savoiardi se empapan en café.

Si deseas maridar un vino con este postre, podrías probar un passito ligeramente afrutado que contraste con la riqueza del postre.

Cheesecake de tiramisú