Cheesecake en tarro

Las cheesecakes en tarro son una versión divertida y porcionada del clásico postre. Son perfectas para las fiestas o como postre para llevar a la oficina o a un picnic. Aquí está la receta base para realizar la cheesecake en tarro:

Ingredientes

  • 200g de galletas secas (tipo Digestive)
  • 100g de mantequilla derretida
  • 250g de queso para untar (tipo Philadelphia)
  • 100g de azúcar glas
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 200g de nata fresca
  • Fruta fresca o compota de fruta para decorar
  • Tarros de vidrio con tapa

Preparación

  1. Comienza triturando las galletas hasta obtener migas finas. Puedes usar una batidora o poner las galletas en una bolsa y aplastarlas con un rodillo.
  2. Mezcla las migas de galleta con la mantequilla derretida hasta obtener una mezcla homogénea. Este será la base crujiente de tus cheesecakes.
  3. Distribuye la mezcla de galleta en los tarros, presionándola bien en el fondo. Coloca los tarros en la nevera durante al menos 30 minutos, para que la base se endurezca.
  4. Mientras tanto, prepara la crema de queso: en un bol, mezcla el queso para untar con el azúcar glas y el extracto de vainilla hasta obtener una mezcla suave y sin grumos.
  5. En otro bol, monta la nata fresca hasta que quede firme e incorpórala delicadamente a la mezcla de queso, procurando no desmontarla.
  6. Rellena los tarros con la crema de queso, dejando un poco de espacio superior para la fruta o la compota.
  7. Coloca los tarros en el frigorífico durante al menos 2 horas antes de servirlos, para que la cheesecake tenga tiempo de endurecerse.
  8. Antes de servir, decora con fruta fresca o con una compota de fruta al gusto.

Puedes personalizar este postre como más prefieras, por ejemplo utilizando galletas de chocolate para la base o añadiendo un toque italiano con una compota de guindas o un toque de licor a la mezcla de queso. Recuerda servir frío y conservar en el frigorífico hasta el momento de servir.

Curiosidades

La cheesecake se presta a innumerables variantes tanto para la base como para la crema. Además, la idea de servir la cheesecake en tarro es muy práctica porque permite mantener el postre fresco y servirlo en porciones ya listas, además de ser muy vistoso.

Cheesecake en tarro