Codillo de cerdo al horno

El codillo de cerdo al horno es un plato robusto y sabroso típico de las tradiciones culinarias de varias regiones italianas, como el Alto Adige, pero apreciado también en otros países. Aquí te explicamos cómo prepararlo:

Ingredientes

  • 2 codillos de cerdo (aproximadamente 1 kg cada uno)
  • Sal y pimienta c.s.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 ramita de romero
  • 2 hojas de laurel
  • 2 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • 1 tallo de apio
  • 500 ml de caldo de carne (opcional)
  • 1/2 vaso de vino blanco (opcional)
  • Bayas de enebro (opcional)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180° C.
  2. Limpia los codillos eliminando posibles residuos y pieles. Sécalos con papel de cocina.
  3. Masajea los codillos con sal y pimienta, y si te gusta, con hierbas aromáticas como romero y laurel picados.
  4. En una cazuela lo suficientemente grande para contener los codillos, calienta el aceite y dora los codillos por todos los lados hasta que estén dorados.
  5. Transfiere los codillos a una bandeja para horno, añade el ajo machacado, el apio, la zanahoria y la cebolla cortados en trozos grandes.
  6. Si quieres, puedes desglasar con el vino blanco y evaporar el alcohol antes de transferir al horno.
  7. Coloca la bandeja en el horno y cocina durante aproximadamente 2 horas y 30 minutos. Durante la cocción, si es necesario, baña los codillos con caldo de carne para mantener la carne suave y jugosa.
  8. A mitad de cocción, gíralos para que se doren uniformemente.
  9. Controla de vez en cuando y, si el fondo de cocción se secara demasiado, añade más caldo o agua caliente.
  10. Una vez que los codillos estén bien dorados y la carne tierna, sácalos del horno y déjalos reposar unos minutos antes de servir.

Puedes acompañar el codillo de cerdo con puré de patatas o polenta, y una buena cerveza negra o un vino tinto con cuerpo.

Curiosidades

En Italia, el codillo de cerdo es muy apreciado especialmente en las regiones del norte, donde el clima más frío hace que platos calóricos y sustanciosos como este sean particularmente reconfortantes durante los meses de invierno. El método de cocción lenta al horno permite que los sabores se concentren y hace que la carne quede extremadamente tierna, desprendiéndose fácilmente del hueso.