Crostata de amaretti y chocolate
17/11/2023Aquí está la receta de la crostata de amaretti y chocolate, un delicioso postre que combina la dulzura de los amaretti con el intenso sabor del chocolate. Este dulce reúne dos excelencias de la pastelería italiana en un único e irresistible postre.
Ingredientes
- 250 g de masa quebrada (ya lista o hecha en casa)
- 150 g de chocolate negro
- 100 g de amaretti
- 100 ml de nata fresca
- 2 cucharadas de azúcar (opcional)
- Cacao amargo en polvo para decorar (opcional)
Preparación
- Comienza preparando la masa quebrada si no la utilizas ya lista. Extiende la masa en una capa uniforme y forra un molde para tartas previamente enmantequillado y enharinado. Pincha el fondo con un tenedor para evitar que se hinche durante la cocción.
- Precocina la base de masa quebrada en el horno precalentado a 180 °C durante unos 15 minutos o hasta que esté ligeramente dorada. Este proceso se llama “cocción en blanco”.
- Mientras tanto, trocea el chocolate negro y colócalo en un bol. Calienta la nata fresca sin llevarla a ebullición y viértela sobre el chocolate.
- Deja que el chocolate comience a derretirse durante un par de minutos, luego mezcla hasta obtener una ganache suave y homogénea. Añade el azúcar si prefieres más dulzor.
- Desmenuza los amaretti de forma gruesa e incorpóralos a la ganache de chocolate.
- Vierte la mezcla de chocolate y amaretti sobre la base de masa precocida y nivela con una espátula.
- Hornea la crostata en el horno a 180 °C durante otros 10-15 minutos.
- Una vez cocida, deja enfriar completamente la crostata antes de desmoldarla.
- Espolvorea con cacao amargo en polvo antes de servir, para un toque de sabor y decoración.
La crostata de amaretti y chocolate es un dulce que ofrece la combinación perfecta entre la crocantez de la masa quebrada y el relleno suave y rico. Se trata de un postre ideal para concluir una comida o para acompañar un té de la tarde.
Curiosidades
Los amaretti son una de las galletas más famosas de la tradición italiana y nacen en Lombardía en el siglo XVII. Son perfectos en combinación con el chocolate por su textura crujiente y su sabor que marida bien con la dulzura del chocolate negro.
