Crostata de espelta, agua y chocolate

Puedo proporcionarte una receta para una crostata de espelta con agua y chocolate. Es una variante más rústica y saludable de la crostata tradicional, y utilizando la espelta se obtiene una nota más nutritiva y crujiente.

Ingredientes

  • 250 g de harina de espelta
  • 125 ml de agua fría
  • 100 g de mantequilla fría en cubitos (para una versión más ligera se puede usar aceite de oliva)
  • 50 g de azúcar moreno
  • 1 pizca de sal
  • 200 g de chocolate negro
  • 1 cucharadita de aceite de coco o mantequilla (para derretir el chocolate)
  • Mermelada de albaricoque o de otro tipo al gusto para untar sobre la base (opcional)

Preparación

  1. En un bol, une la harina de espelta, el azúcar y la sal.
  2. Añade la mantequilla fría en cubitos y trabaja la masa rápidamente con las yemas de los dedos hasta obtener una mezcla arenosa.
  3. Añade el agua fría y trabaja la masa hasta que empiece a compactarse.
  4. Forma una bola con la masa, envuélvela en film transparente y déjala reposar en la nevera durante al menos 30 minutos.
  5. Precalienta el horno a 180 °C.
  6. Estira la masa fría sobre una superficie ligeramente enharinada, dándole forma de disco que cubra la base y los bordes de un molde para crostata.
  7. Pincha el fondo de la masa con un tenedor, corta el exceso de masa de los bordes y extiende encima una fina capa de mermelada, si se desea.
  8. Hornea la base de la crostata en blanco durante unos 15-20 minutos o hasta que empiece a dorarse ligeramente.
  9. Mientras se cuece la base, derrite al baño maría el chocolate negro con una cucharadita de aceite de coco o mantequilla.
  10. Una vez que la base esté lista y ligeramente enfriada, vierte el chocolate derretido sobre la crostata y deja enfriar completamente para que el chocolate se solidifique.
  11. Sirve tu crostata de espelta y chocolate a temperatura ambiente o ligeramente enfriada en la nevera.

Curiosidades

La harina de espelta tiene un origen antiguo y suele elogiarse por sus propiedades nutritivas que incluyen un buen contenido de fibra y proteínas. Su sabor es ligeramente a nuez y enriquece los dulces con una nota distintiva. Utilizando el chocolate negro se obtiene un contraste interesante entre la dulzura y la rusticidad de la harina de espelta.

Crostata de espelta, agua y chocolate