Crostata de polenta con radicchio, speck y gorgonzola

La crostata de polenta con radicchio, speck y gorgonzola es un plato rico y sabroso, perfecto para un almuerzo invernal o una ocasión especial. A continuación, te explicamos cómo prepararla.

Ingredientes

  • 250 g de harina de maíz para polenta
  • 1 L de agua
  • Sal c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 200 g de radicchio rosso trevigiano
  • 150 g de speck en lonchas
  • 150 g de gorgonzola dulce
  • 1 cebolla pequeña
  • 30 g de mantequilla
  • Pimienta negra c.s.
  • 100 g de queso rallado (Parmigiano o parmesano)

Preparación

  1. Comienza preparando la polenta. Lleva a ebullición el agua en una olla grande y sálala. Añade la harina de maíz poco a poco, removiendo constantemente con un batidor para evitar grumos. Baja el fuego y sigue removiendo hasta que la polenta espese (aproximadamente 40 minutos). Cuando esté lista, extiéndela sobre una superficie ligeramente untada con aceite, dándole un grosor de unos 1-2 cm, y déjala enfriar.

  2. Mientras tanto, limpia el radicchio y córtalo en tiras. En una sartén, sofríe la cebolla finamente picada en la mantequilla. Añade el radicchio y cocina unos minutos. Salpimienta al gusto.

  3. Precalienta el horno a 180 °C.

  4. Corta el speck en tiras y luego en trocitos, mientras desmenuzas el gorgonzola. Si prefieres un speck más crujiente, puedes darle un rápido sellado en la sartén.

  5. Toma la polenta ya solidificada y colócala como base en una bandeja de horno, previamente engrasada. Sobre la polenta, distribuye una capa de radicchio sofrito, luego el speck y finalmente el gorgonzola.

  6. Espolvorea toda la superficie con queso rallado, añade unos copos de mantequilla y hornea la crostata de polenta durante unos 20 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el gorgonzola se haya fundido.

  7. Saca la crostata del horno y déjala templar unos minutos antes de servirla.

Curiosidades

La polenta es un plato típico del norte de Italia y puede usarse de muchas formas, desde base para tartas saladas como en este caso, hasta guarnición o plato principal. La combinación con radicchio y speck evoca las tradiciones culinarias venecianas, mientras que el gorgonzola aporta un toque de cremosidad y carácter intenso.

Este plato es caliente y reconfortante, perfecto para compartir con amigos o familia durante los fríos meses de invierno. ¡Buen provecho!

Crostata de polenta con radicchio, speck y gorgonzola