Flores de calabacín rellenas de burrata y tomates secos

Las flores de calabacín rellenas de burrata y tomates secos son un plato delicioso y colorido, perfecto para un entrante de verano o como un elegante segundo plato. Aquí tienes la receta:

Ingredientes

  • 8-10 flores de calabacín frescas y abiertas
  • 200 g de burrata
  • 50 g de tomates secos en aceite
  • Aceite de oliva virgen extra (c.n.)
  • Sal y pimienta (c.n.)
  • Algunas hojas de albahaca fresca
  • 1 limón (para decoración y sabor)
  • Pan rallado (opcional, para la textura crujiente exterior)
  • Aceite para freír (si se prefieren las flores de calabacín fritas)

Preparación

  1. Comienza lavando delicadamente las flores de calabacín bajo agua corriente fría y sécalas con cuidado. Retira los pistilos internos para evitar amargores.

  2. Corta los tomates secos en tiras finas después de escurrirlos del aceite de conservación.

  3. En un bol, mezcla bien la burrata con los tomates secos, una pizca de sal y pimienta, y añade algunas hojas de albahaca troceadas.

  4. Rellena delicadamente cada flor de calabacín con la mezcla de burrata y tomates secos, sin exagerar para evitar que se rompan durante la cocción.

  5. Si deseas una nota crujiente, puedes pasar las flores rellenas primero por pan rallado.

  6. En este punto, puedes elegir cocinar las flores de calabacín al horno o fritas:

    • Para la cocción al horno: Precalienta el horno a 180 °C, coloca las flores de calabacín sobre una bandeja forrada con papel de horno, rocíalas con un hilo de aceite de oliva virgen extra y hornea durante unos 10-15 minutos hasta que las flores de calabacín estén doradas.
    • Para freír: Calienta abundante aceite en una sartén y fríe las flores de calabacín hasta que estén doradas y crujientes. Luego, escúrrelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  7. Sirve las flores de calabacín rellenas tibias, con un rallado de piel de limón para añadir frescura y un toque cítrico al plato.

Curiosidades

Las flores de calabacín son un ingrediente típico de la cocina italiana, en particular en el período estival cuando son más abundantes. Su sabor delicado se combina perfectamente con rellenos cremosos como la burrata, creando un equilibrio perfecto de sabores.

Esta receta es una variante rica y sabrosa respecto a la receta más tradicional de las flores de calabacín rellenas de mozzarella y anchoas, mostrando cómo la cocina italiana está siempre abierta a experimentaciones y nuevas armonías de gusto.

Flores de calabacín rellenas de burrata y tomates secos