Focaccia con cebollas

La focaccia con cebollas es una variante sabrosa de la clásica focaccia genovesa. Aquí te explicamos cómo prepararla:

Ingredientes

  • 500 g de harina 00
  • 300 ml de agua tibia
  • 15 g de levadura de cerveza fresca
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra, más un poco para engrasar
  • 10 g de sal
  • 2 cebollas grandes
  • Sal gruesa, c.s.
  • Romero fresco (opcional)

Preparación

  1. Comienza disolviendo la levadura de cerveza en el agua tibia.
  2. En un bol grande, vierte la harina y empieza a añadir el agua con la levadura poco a poco, mezclando con un tenedor.
  3. Añade el aceite y la sal, y continúa amasando hasta obtener una mezcla homogénea y suave.
  4. Transfiere la masa a una superficie ligeramente enharinada y trabájala con las manos durante unos 10 minutos.
  5. Coloca la masa en un bol engrasado, cúbrelo con un paño húmedo y déjalo levar en un lugar cálido durante al menos 2 horas o hasta que duplique su volumen.
  6. Mientras tanto, corta las cebollas muy finamente y saltéalas en una sartén con un chorrito de aceite y una pizca de sal, hasta que se vuelvan transparentes y ligeramente doradas.
  7. Toma una bandeja, engrasa el fondo con un poco de aceite y extiende la masa con los dedos procurando darle una forma rectangular o redonda, según la bandeja que estés usando.
  8. Distribuye las cebollas pochadas sobre la masa y, si quieres, también un poco de romero fresco. Deja reposar otros 20 minutos.
  9. Precalienta el horno a 220 °C.
  10. Antes de hornear, espolvorea la focaccia con sal gruesa y rocíala con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  11. Hornea la focaccia durante unos 20-25 minutos o hasta que esté dorada y crujiente en la superficie.
  12. Saca la focaccia con cebollas cuando esté lista y déjala enfriar sobre una rejilla.

Curiosidades

La focaccia con cebollas es típica de la cocina ligur y se suele disfrutar como tentempié o como acompañamiento de las comidas principales. Es importante no cocinar demasiado las cebollas en la sartén para que no queden demasiado blandas y puedan conservar un mínimo de crujiente una vez horneadas sobre la focaccia.

¡Buen provecho!

Focaccia con cebollas