Meringata de helado de avellanas

La meringata de helado de avellanas es un postre delicioso que combina la crocancia de los merengues con la cremosidad del helado. Aquí te explico cómo prepararla:

Ingredientes

  • 3 merengues de tamaño medio, listos o hechos en casa
  • 500 ml de helado de avellanas
  • 100 g de avellanas tostadas
  • 200 ml de nata fresca para montar
  • 2 cucharadas de azúcar glas

Preparación

  1. Si no tienes merengues ya listos, puedes empezar preparándolos tú mismo. Monta las claras a punto de nieve bien firme, añadiendo poco a poco azúcar granulado hasta obtener una mezcla brillante y espumosa. Luego, colócala a cucharadas sobre una bandeja forrada con papel de horno y hornea en horno precalentado a 90 °C durante aproximadamente 2 horas, o hasta que los merengues estén secos y crujientes.

  2. Mientras los merengues se hornean o se enfrían, tuesta las avellanas en una sartén antiadherente hasta que estén doradas y fragantes. Déjalas enfriar después y pícalas groseramente.

  3. Monta la nata fría de la nevera con el azúcar glas hasta obtener una consistencia firme pero aún suave.

  4. Reserva un poco de avellanas picadas para la decoración final y mezcla el resto con el helado de avellanas ablandado.

  5. Desmenuza los merengues en trozos no demasiado pequeños y mezcla delicadamente con la crema de helado y avellanas.

  6. En una copa de postre o en un recipiente adecuado, alterna capas de merengue desmenuzado y helado de avellanas hasta agotar los ingredientes.

  7. Completa con la nata montada y decora con las avellanas picadas reservadas.

  8. Coloca la meringata en el congelador durante al menos 2 horas antes de servir.

Una vez lista, te recomiendo cortar la meringata de helado de avellanas en porciones y servirla inmediatamente, quizá acompañada de una salsa de chocolate para añadir un toque extra de sabor.

Curiosidades

El merengue con su típico aspecto blanco y su textura aireada y ligera se asocia a menudo con la cocina francesa y suiza, pero no todo el mundo sabe que los primeros documentos que atestiguan su existencia proceden de la ciudad italiana de Lecce. Combínalo con el helado de avellanas, típico del Piamonte, y tendrás un dulce que abraza y celebra diversas tradiciones culinarias italianas.