Monoporciones saladas con base crujiente

Las monoporciones saladas con base crujiente son una opción perfecta para entrantes o aperitivos elegantes. Aquí una versión con base crujiente de parmesano, un clásico italiano, que sirve de lecho para un rico relleno.

Ingredientes

  • 200 g de parmesano rallado
  • 200 g de ricotta fresca
  • 50 g de jamón crudo cortado en cubitos
  • Cebollino picado c.s.
  • Pimienta negra c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C y prepara una bandeja forrada con papel de horno.
  2. Espolvorea aproximadamente una cucharada de parmesano rallado sobre la bandeja, formando pequeños círculos. Asegúrate de que el queso esté distribuido de manera uniforme.
  3. Hornea durante unos 3-5 minutos o hasta que el parmesano se dore y quede crujiente.
  4. Una vez dorados, deja enfriar los discos de parmesano sobre una rejilla para mantener la crocancia.
  5. Mientras tanto, mezcla la ricotta con el cebollino picado, una pizca de pimienta negra y un chorrito de aceite de oliva para crear el relleno.
  6. Añade los cubitos de jamón crudo a la mezcla de ricotta y mezcla suavemente.
  7. Cuando las bases de parmesano estén frías, coloca una cucharada de relleno en el centro de cada una.
  8. Sirve las monoporciones a temperatura ambiente para resaltar la mezcla de sabores y texturas.

Un toque adicional: Si quieres añadir un toque de color y frescura, puedes decorar cada monoporción con una hoja de albahaca o perejil fresco o con algunos granos de pistacho picado para un contraste crujiente.

Curiosidades

Esta receta juega con el encuentro entre el sabor intenso del parmesano y la suavidad de la ricotta, una combinación que en la cocina italiana suele tener espacio, especialmente en preparaciones al horno como tartas saladas y rellenos para pasta fresca. El parmesano aquí funciona también como elemento estructural, un ejemplo creativo de cómo el queso puede asumir diferentes roles en la cocina.