Patatas fritas crujientes
17/11/2023Las patatas fritas crujientes son un acompañamiento amado en todo el mundo. Aquí tienes una versión para obtener unas patatas crujientes y sabrosas.
Ingredientes
- Patatas (preferiblemente de variedades adecuadas para freír como las Russet o las Maris Piper) – 4 grandes
- Aceite de semillas de girasol o cacahuete (para freír) – lo suficiente para cubrir las patatas
- Sal – c.n. (cantidad necesaria)
Preparación
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Pelar las patatas y cortarlas en bastoncitos uniformes para garantizar una cocción homogénea. Es importante que las dimensiones sean similares y no demasiado gruesas.
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Poner los bastoncitos de patata en un bol con agua fría durante unos 30 minutos. Esto ayuda a eliminar el almidón en exceso y contribuye a que queden más crujientes.
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Después de dejarlas en remojo, escurrir las patatas y secarlas bien con un paño limpio o con papel de cocina. Es esencial que estén bien secas antes de proceder con la fritura.
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Calentar el aceite en una freidora o en una sartén profunda a una temperatura de 160-170 °C (320-340 °F). Si no tienes termómetro, puedes probar la temperatura poniendo un bastoncito de patata en el aceite; si empieza a freírse suavemente, el aceite está listo.
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Freír las patatas en pequeñas cantidades para evitar bajar demasiado la temperatura del aceite y para garantizar que se cuezan uniformemente.
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Cocinar hasta que queden suaves pero aún pálidas, luego retirarlas del aceite y escurrirlas sobre papel de cocina.
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Dejar enfriar al menos 10 minutos, luego aumentar la temperatura del aceite a 180-190 °C (350-375 °F).
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Freírlas una segunda vez hasta que queden doradas y crujientes.
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Escurrirlas de nuevo sobre papel de cocina, salar al gusto y servirlas calientes.
Este método de doble cocción, conocido como “blanching”, permite obtener patatas fritas crujientes por fuera y suaves por dentro. ¡Buen provecho!
Curiosidades
El secreto de la doble cocción de las patatas fritas, que se origina en Bélgica donde son muy populares, está en enfriarlas entre la primera y la segunda fritura. Este proceso modifica la estructura del almidón dentro de las patatas, resultando en una mayor crujientez. Cuanto más fría esté la patata cuando empieza la segunda fritura, más crujiente será el resultado final.
