Patatas rellenas de jamón y queso
17/11/2023Aquí tienes una receta para preparar unas deliciosas patatas rellenas de jamón y queso, con un toque completamente italiano.
Ingredientes
- 4 patatas grandes, perfectamente lavadas
- 100 g de jamón cocido (también crudo para una variante más sabrosa)
- 100 g de queso fundido (tipo mozzarella o provola)
- 50 g de parmesano rallado
- Sal y pimienta c.s.
- Aceite de oliva virgen extra
- Hierbas aromáticas (romero o tomillo, según preferencia) picadas, opcional
- Mantequilla, para untar las patatas, opcional
Preparación
- Precalienta el horno a 200 °C.
- Unta ligeramente las patatas con aceite de oliva virgen extra (o mantequilla derretida), luego hornéalas directamente sobre la rejilla del horno durante aproximadamente 1 hora o hasta que estén tiernas al tacto. También puedes envolverlas en papel de aluminio, si lo prefieres.
- Una vez cocidas, corta las patatas por la mitad a lo largo y ahueca delicadamente con una cuchara para retirar parte de la pulpa, dejando una capa cerca de la piel para mantener la forma.
- Aplasta la pulpa retirada de las patatas con un tenedor y mezcla con el jamón cortado en daditos, el queso fundido en cubitos, el parmesano, la sal, la pimienta y las hierbas aromáticas picadas (si las estás usando).
- Rellena las pieles de las patatas con la mezcla de pulpa, jamón y queso, luego espolvorea con más parmesano si lo deseas.
- Vuelve a colocar las patatas rellenas en el horno y cocina durante otros 15-20 minutos o hasta que el queso esté bien derretido y la superficie aparezca dorada.
- Sirve las patatas rellenas bien calientes, opcionalmente con una espolvoreada de parmesano fresco o una guarnición de hierbas aromáticas.
Curiosidades
Las patatas rellenas son un plato versátil que admite una variedad de rellenos, desde los más simples hasta los más sofisticados. Con jamón y queso, esta versión es un clásico del comfort food italiano: perfecta para una cena informal pero sustanciosa, encierra el sabor de la tradición casera italiana.
Recomiendo un vino blanco ligeramente afrutado para acompañar este plato, quizá un Pinot Grigio o un Verdicchio, que con su acidez equilibrarán la riqueza del queso y del jamón.
