Pavlova con chantilly y frutos del bosque

La Pavlova es un postre elegante, crujiente por fuera y suave por dentro, originario de Australia o Nueva Zelanda, y dedicado a la bailarina rusa Anna Pavlova. Aquí tienes la receta con un toque italiano en la preparación de la Chantilly:

Ingredientes

  • 4 claras de huevo a temperatura ambiente
  • 1 pizca de sal
  • 250 g de azúcar granulada
  • 2 cucharaditas de maicena
  • 1 cucharadita de vinagre de vino blanco
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 200 ml de nata para montar
  • 2 cucharadas de azúcar glas
  • Frutos del bosque variados (frambuesas, arándanos, fresas, grosellas, etc.)
  • Menta fresca para decorar (opcional)

Preparación

  1. Precalentar el horno a 120 °C y colocar papel de horno sobre una bandeja.
  2. Montar las claras con una pizca de sal hasta que estén espumosas. Añadir gradualmente el azúcar granulada, continuando batiendo hasta obtener un merengue brillante y firme.
  3. Incorporar la maicena, el vinagre de vino blanco y el extracto de vainilla, mezclando delicadamente con una espátula.
  4. Verter el merengue sobre el papel de horno, formando un círculo de unos 20 cm de diámetro y creando un ligero hueco en el centro.
  5. Hornear durante 1 hora y 30 minutos o hasta que el merengue esté crujiente por fuera. Luego apagar el horno y dejar la pavlova dentro con la puerta ligeramente abierta hasta que se enfríe completamente.
  6. Para la chantilly, montar la nata con el azúcar glas hasta obtener una consistencia firme pero suave.
  7. Una vez que el merengue esté frío, retirarlo con cuidado del papel y transferirlo a un plato de servir. Rellenar el hueco con la nata montada a la chantilly.
  8. Colocar encima de la chantilly los frutos del bosque frescos y decorar con hojitas de menta si se desea.

Servir inmediatamente después de montar la Pavlova con la nata y los frutos del bosque, para disfrutar del contraste entre la textura crujiente exterior y la suavidad interior del merengue.

Curiosidades

La Pavlova fue creada en honor a la famosa bailarina rusa Anna Pavlova durante uno de sus giras por Australia o Nueva Zelanda en los años 20; su ligereza y delicadeza se inspiraron en la propia bailarina. Cada país reivindica la autoría de este dulce, y hasta hoy persiste un amistoso “conflicto” culinario.

Pavlova con chantilly y frutos del bosque