Pisarei e fasò

El plato “Pisarei e fasò” es un clásico de la cocina de Piacenza, una ciudad en Emilia-Romagna. Este plato de pasta con judías es un ejemplo de cocina simple pero extremadamente sabrosa, rica en matices. Aquí está la receta.

Ingredientes

  • Para los pisarei (pequeños ñoquis):
    • 200 g de harina de trigo blando
    • 100 g de pan rallado
    • agua c.s.
  • Para la salsa (fasò):
    • 400 g de judías borlotti
    • 150 g de panceta
    • 1 cebolla
    • 1 zanahoria
    • 1 tallo de apio
    • 400 ml de tomate triturado
    • caldo vegetal c.s.
    • sal y pimienta c.s.
    • aceite de oliva virgen extra
    • parmesano rallado para servir

Preparación

  1. Comience preparando los pisarei. En un bol, mezcle la harina con el pan rallado y añada gradualmente agua hasta formar una masa que no esté demasiado blanda.
  2. Forme cilindros finos con la masa y córtelos en trozos de unos 2 cm de largo. Presione suavemente cada trozo con el pulgar para obtener la forma cóncava clásica de los pisarei.
  3. Ahora proceda con la salsa. Ponga las judías en remojo la noche anterior.
  4. Al día siguiente, escurra las judías y cuézalas en agua fresca durante aproximadamente una hora o hasta que estén tiernas.
  5. En otra olla, sofría la cebolla, la zanahoria y el apio picados con un chorrito de aceite hasta que se ablanden. Añada la panceta en dados y dórela.
  6. Incorpore el tomate triturado, ajuste de sal y pimienta y deje cocer la salsa durante unos 15 minutos.
  7. Añada las judías cocidas y un poco de caldo vegetal para evitar que la salsa se seque demasiado, luego deje hervir a fuego lento durante unos 30 minutos.
  8. Mientras tanto, cueza los pisarei en abundante agua hirviendo con sal. En cuanto suban a la superficie, escúrralos con una espumadera y transfiéralos directamente a la salsa de judías.
  9. Deje que los pisarei absorban los sabores de la salsa durante unos minutos.
  10. Sirva los pisarei e fasò calientes, con abundante parmesano rallado por encima.

Curiosidades

La palabra “Pisarei” deriva probablemente del término dialectal “pisar”, que significa presionar o aplastar, refiriéndose a la acción de presionar la masa con el pulgar para crear la forma cóncava característica de estos pequeños ñoquis. Este plato es muy apreciado en la tradición de Piacenza y se sirve a menudo en ocasiones especiales o festividades.