Pizza rústica de patatas y ricotta

La pizza rústica de patatas y ricotta es un plato sustancioso y rico en sabores, perfecto tanto como aperitivo como plato único. Aquí te explicamos cómo prepararla con un toque completamente italiano.

Ingredientes

  • 1 kg de patatas
  • 300 g de ricotta
  • 150 g de queso rallado (parmesano o pecorino)
  • 200 g de provola o mozzarella
  • 100 g de salami o jamón cocido (opcional)
  • 3 huevos
  • Sal y pimienta c.s.
  • Mantequilla o aceite de oliva para engrasar el molde
  • Pan rallado para espolvorear el molde
  • Perejil picado (opcional)
  • Nuez moscada (opcional)

Preparación

  1. Comience hirviendo las patatas en abundante agua con sal hasta que estén tiernas pero no deshechas. Una vez listas, escúrralas, pélelas y aplástelas con un pasapurés o un tenedor hasta obtener un puré.

  2. En un bol grande, mezcle el puré de patatas con la ricotta, el queso rallado, los huevos, la sal y la pimienta. Para enriquecer el sabor, puede añadir un poco de perejil picado y un poco de nuez moscada rallada.

  3. Corte la provola o la mozzarella y el salami o jamón cocido en cubitos, luego incorpórelos a la mezcla de patatas y ricotta.

  4. Tome un molde redondo y engráselo con mantequilla o aceite de oliva, luego espolvoree el fondo y los lados con pan rallado.

  5. Vierta la mezcla en el molde preparado y nivélela bien con una espátula o el dorso de una cuchara.

  6. Si lo desea, puede espolvorear la superficie con pan rallado y trocitos de mantequilla para obtener una corteza más crujiente y dorada.

  7. Hornee en un horno precalentado a 180 °C durante unos 45-50 minutos, o hasta que la superficie esté bien dorada.

  8. Una vez cocida, deje reposar la pizza rústica de patatas y ricotta unos minutos antes de cortarla y servirla.

Curiosidades

La pizza rústica de patatas y ricotta se puede personalizar de muchas maneras, según los gustos y las tradiciones locales. En las regiones italianas, por ejemplo, se puede encontrar una variante que incluye costillas de cerdo o salchichas troceadas, enriqueciendo aún más el sabor. Además, la pizza rústica se presta muy bien a prepararse con antelación y disfrutarse también fría, lo que la hace ideal para picnics o como almuerzo para llevar fuera de casa.

Pizza rústica de patatas y ricotta