Polenta frita

La polenta frita es un comfort food delicioso y versátil, que puede servir como guarnición o como tentempié. Aquí tienes una receta sencilla para preparar la polenta frita.

Ingredientes

  • 250 g de polenta instantánea (o polenta enfriada sobrante)
  • 750 ml de agua
  • Sal c.b.
  • Aceite para freír

Preparación

  1. Si estás utilizando polenta instantánea, lleva a ebullición el agua en una cacerola y añade una pizca de sal.
  2. Vierte la polenta a lluvia, mezclando constantemente para evitar la formación de grumos.
  3. Baja el fuego y continúa cocinando según las instrucciones del fabricante, hasta que la polenta se haya espesado y se haya despegado de los bordes de la cacerola.
  4. Vierte la polenta sobre un plato plano o en una bandeja, aplastándola con una espátula, hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 1-2 cm. Déjala enfriar completamente.
  5. Una vez fría, corta la polenta en palitos o rombos.
  6. Calienta abundante aceite en una sartén adecuada para freír y, una vez que haya alcanzado la temperatura adecuada, fríe los trozos de polenta hasta que se doren y queden crujientes.
  7. Escúrrelos bien y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  8. Sálalos ligeramente y sírvelos calientes.

Opcionalmente, puedes añadir hierbas aromáticas, como romero o salvia, en el aceite de fritura para dar un aroma extra.

Curiosidades

La polenta frita puede ser una forma apetecible de aprovechar la polenta sobrante del día anterior. En algunas zonas de Italia, es tradición servir la polenta frita acompañada con salsas de carne o setas, o simplemente con un hilo de miel o azúcar glas para una versión dulce.