Pollo al horno revuelto

El “Pollo al horno revuelto” es una variante sabrosa del clásico pollo asado. Esta versión puede incluir una mezcla de verduras y especias que se amalgaman con el jugo del pollo durante la cocción, creando un plato rico y sabroso. A continuación te describo la receta:

Ingredientes

  • 1 pollo entero (aprox. 1,2-1,5 kg)
  • 2 patatas medianas
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 ramita de romero
  • 1 ramita de salvia
  • 1 hoja de laurel
  • 150 ml de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta c.s.

Preparación

  1. Prepara el pollo limpiándolo, secándolo y quitando posibles restos de plumas. Precalienta el horno a 190 °C.
  2. Pela las patatas y las zanahorias, luego córtalas en trozos no demasiado pequeños. Corta la cebolla en rodajas y aplasta los dientes de ajo.
  3. En una bandeja, coloca el pollo en el centro y distribuye a su alrededor las verduras preparadas. Añade la ramita de romero, la salvia y la hoja de laurel.
  4. Vierte un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra sobre el pollo y las verduras, luego espolvorea todo con sal y pimienta al gusto.
  5. Vierte el vino blanco en la bandeja, procurando no echarlo directamente sobre el pollo para no quitarle el condimento.
  6. Hornea el pollo y cocínalo durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos. Durante la cocción, baña el pollo con su propio jugo de vez en cuando, para mantener la carne tierna y jugosa.
  7. Comprueba la cocción del pollo insertando un palillo en la parte más gruesa: si sale un líquido claro, sin restos rosados, el pollo está listo.
  8. Deja reposar el pollo unos minutos antes de servirlo con las verduras y el jugo formado.

Curiosidades

El nombre “revuelto” proviene del modo de cocción mixto, donde el pollo y las verduras se “revuelven” entre sí con sus jugos y especias, creando un sabor rústico y casero muy apreciado.

Si no tienes vino blanco a mano, puedes sustituirlo por caldo de pollo o incluso por un poco de agua y un chorrito de vinagre para equilibrar los sabores. Recuerda que en la cocina también es importante improvisar y personalizar las recetas según tus gustos y los ingredientes disponibles.