Pollo al ladrillo

El pollo al ladrillo es un plato rústico italiano, más precisamente de la tradición toscana. La preparación prevé cocinar el pollo aplastado bajo un peso, de modo que se mantenga plano y que la piel se vuelva crujiente.

Ingredientes

  • 1 pollo entero, partido y aplastado (aproximadamente 1,5 kg)
  • 2 ramitas de romero fresco
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra c.s.
  • 1 ladrillo envuelto en papel de aluminio (o otro peso pesado y resistente al calor)

Preparación

  1. Precalentar la parrilla de la barbacoa o una sartén amplia a fuego medio-alto.
  2. Preparar el pollo: si no lo ha hecho ya el carnicero, retirar la columna vertebral del pollo con unas tijeras robustas de cocina, luego abrirlo y aplastarlo de modo que quede plano. Frotar todo el pollo con ramitas de romero, ajo, sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra por ambos lados.
  3. Colocar el pollo en la parrilla o en la sartén con la piel hacia abajo y colocar el ladrillo envuelto en papel de aluminio sobre el pollo para mantenerlo aplastado.
  4. Dejar cocinar durante unos 20-30 minutos controlando de vez en cuando, luego retirar el ladrillo y dar la vuelta al pollo para cocinar el otro lado. El tiempo de cocción puede variar según el grosor del pollo y el calor de la parrilla o cocina; el pollo está listo cuando la temperatura interna alcanza los 74 °C.
  5. Una vez que el pollo esté bien cocido y la piel esté crujiente y dorada, retirarlo del fuego y dejarlo reposar unos minutos antes de cortarlo y servirlo.

El secreto para un pollo al ladrillo perfecto está en el peso que se pone encima del pollo que permite una cocción uniforme y hace que la piel quede particularmente crujiente. Sirva el pollo con una guarnición de verduras de temporada o una buena ensalada fresca para una comida completa.

Pollo al ladrillo