Pollo rústico con patatas

El pollo rústico con patatas es un plato simple y sabroso, un clásico de la cocina casera que combina el sabor intenso del pollo asado con la dulzura de las patatas. Aquí te explicamos cómo preparar esta deliciosa comida.

Ingredientes

  • 4 muslos de pollo (o contramuslos, según las preferencias)
  • 800 g de patatas
  • 4 dientes de ajo
  • Romero fresco c.s.
  • 1 limón (jugo y ralladura)
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.
  • Sal y pimienta c.s.

Preparación

  1. Preparar el pollo: lave y seque bien el pollo. Coloque los muslos de pollo en un bol y condiméntelos con sal, pimienta, la ralladura de un limón y un poco de romero picado. Deje marinar durante algunas horas si es posible, de lo contrario proceda directamente con la cocción.

  2. Preparar las patatas: lave, pele y corte las patatas en trozos no demasiado pequeños. En un bol grande, condimente las patatas con aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, ajo picado y romero. Mezcle bien para que todas las patatas se impregnen de sabor.

  3. Componer el plato: en una bandeja para horno suficientemente grande, disponga los muslos de pollo y las patatas condimentadas. Asegúrese de que tanto el pollo como las patatas estén en una sola capa para una cocción uniforme.

  4. Cocción: Precaliente el horno a 200 °C (180 °C si es con ventilador). Introduzca la bandeja en el horno y déjela cocer durante aproximadamente 60-70 minutos. Durante la cocción, dé la vuelta una o dos veces a los muslos de pollo y mezcle las patatas para garantizar que se doren uniformemente.

  5. Finalización: cuando la cocción esté casi terminada, puede rociar con el jugo de limón para dar un toque de frescura y acidez que equilibre el sabor del pollo.

  6. Servir: una vez asegurado que el pollo esté dorado y las patatas crujientes, saque la bandeja del horno y deje reposar durante unos minutos. Sirva caliente, decorando quizás con algunas ramitas de romero fresco.

Curiosidades

El pollo rústico con patatas no es solo un plato rico en sabor, sino también en historia y tradición. En el pasado, se consideraba un plato de fiesta, especialmente en los días de mercado cuando se tenía la oportunidad de comprar un pollo fresco. Hoy en día se ha convertido en un confort food apreciado, que a menudo evoca recuerdos de la infancia relacionados con los almuerzos dominicales en familia.

Pollo rústico con patatas