Risotto de calabacines

para que el arroz absorba casi todo el líquido antes de añadir más. Remover ocasionalmente para evitar que el arroz se pegue al fondo.

  1. Continuar añadiendo caldo y remover durante unos 15-18 minutos. El risotto debe quedar cremoso, pero aún al dente. Es importante probar para ajustar la cocción a su gusto.

  2. Al final de la cocción, rectificar de sal y pimienta al gusto.

  3. Retirar el risotto del fuego y mantearlo con la mantequilla restante y el parmesano rallado, mezclando enérgicamente para obtener la clásica consistencia cremosa y fluida del risotto.

  4. Dejar reposar el risotto un par de minutos antes de servirlo: esto ayuda a desarrollar los sabores y la cremosidad.

  5. Servir el risotto caliente. Si se desea, adornar cada plato con alguna flor de calabacín fresca para un toque de color y una ligera nota floral.

Curiosidades sobre el plato: El risotto de calabacines es un clásico de la cocina italiana, particularmente apreciado por su ligereza y versatilidad. Puede enriquecerse con la adición de gambas o bacon ahumado para una versión más sabrosa. Además, es un plato que se presta muy bien a las sobras: si sobra, se puede utilizar para preparar deliciosos arancini o tortitas de arroz.