Schiacciata de calabacines

La schiacciata de calabacines es un plato simple y sabroso, ideal para una cena ligera o como aperitivo. Aquí está la receta tradicional italiana con un toque de originalidad.

Ingredientes

  • 600 g de calabacines frescos
  • 200 g de harina
  • 50 g de parmesano rallado
  • 3 huevos
  • 1 cebolla blanca pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • Albahaca fresca c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.
  • Sal c.s.
  • Pimienta negra c.s.

Preparación

  1. Lavad los calabacines, eliminad las extremidades y ralladlos con un rallador de agujeros grandes. Ponedlos en un colador, espolvoreadlos con un poco de sal y dejadlos escurrir durante unos 30 minutos para que pierdan el agua de vegetación.
  2. Mientras tanto, pelad y picad finamente la cebolla y el ajo. En una sartén, sofried la cebolla y el ajo con un chorrito de aceite de oliva virgen extra hasta que se vuelvan transparentes pero no dorados.
  3. Escurrid bien los calabacines para eliminar el exceso de agua y transferidlos a un bol grande. Añadid la cebolla y el ajo sofritos, los huevos, el parmesano, la albahaca fresca picada, sal y pimienta y mezclad.
  4. Incorporad gradualmente la harina, mezclando constantemente para evitar la formación de grumos, hasta obtener una mezcla homogénea, ni demasiado líquida ni demasiado espesa.
  5. Calentad un chorrito de aceite en una sartén antiadherente y verted la mezcla de calabacines, alisándola con una cuchara para formar una capa uniforme.
  6. Coced a fuego medio-bajo con la tapa durante unos 10-15 minutos, luego dad la vuelta a la schiacciata con la ayuda de un plato y coced del otro lado otros 5-10 minutos hasta que se dore.
  7. Servid la schiacciata de calabacines caliente o a temperatura ambiente decorando con algunas hojas de albahaca fresca.

Curiosidades

La schiacciata de calabacines es un plato versátil y puede enriquecerse con mozzarella en cubitos o flores de calabacín para una variante aún más sabrosa y completa. Además, es posible cocinarla también en el horno, siempre a 180 °C durante unos 25-30 minutos, para una versión más ligera y crujiente.

Schiacciata de calabacines