Sepias guisadas

Las sepias guisadas son un plato clásico de la cocina de mar, perfecto para quienes aman los sabores intensos y genuinos. Esta receta se caracteriza por su simplicidad y la capacidad de resaltar al máximo el sabor delicado pero decidido de las sepias. El aroma del mar se fusiona con el de la salsa de tomate, enriquecida con vino blanco y el aroma de ajo y cebolla sofritos, creando una salsa densa y envolvente.

Ingredientes

  • 1 kg de sepias limpias
  • 400 g de tomates pelados o tomate triturado
  • 1 vaso de vino blanco seco
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Perejil fresco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta

Preparación

  1. Comienza eliminando el hueso interno de las sepias, las vísceras y el saco de tinta. Retira también la piel exterior con cuidado de no romper la carne. Enjuágalas bien bajo agua corriente fría para eliminar posibles residuos. Una vez limpias, corta las sepias en tiras regulares de unos 2-3 cm o en cubitos si prefieres bocados más pequeños.
  2. Pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. En una cazuela grande o sartén de bordes altos calienta 4-5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio, luego añade la cebolla y el ajo. Sofríe lentamente removiendo a menudo, hasta que la cebolla se vuelva translúcida y ligeramente dorada.
  3. Añade las sepias al sofrito y sube un poco el fuego. Sofríe durante unos 5-7 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que empiecen a cambiar de color y suelten su agua. Este paso es fundamental para sellar los sabores.
  4. Vierte el vaso de vino blanco, manteniendo el fuego vivo. Deja evaporar completamente para que el alcohol se evapore y quede solo el aroma del vino. Remueve a menudo para distribuir los sabores.
  5. Añade los tomates pelados aplastados con un tenedor o el tomate triturado. Mezcla bien todo y, si la salsa parece demasiado espesa, añade medio vaso de agua para que la salsa quede más fluida.
  6. Ajusta de sal y pimienta al gusto. Cubre la olla con una tapa y baja el fuego al mínimo. Deja cocer a fuego lento durante 30-40 minutos, controlando de vez en cuando. Las sepias deben cocerse lentamente para quedar tiernas y sabrosas. Si durante la cocción la salsa se seca demasiado, añade un poco de agua caliente sin exagerar: el plato debe tener una consistencia cremosa.
  7. Comprueba la ternura de las sepias pinchándolas con un tenedor. Si aún están un poco duras, prolonga la cocción otros 10-15 minutos.
  8. Apaga el fuego, ajusta de nuevo de sal y pimienta si es necesario y espolvorea las sepias con abundante perejil fresco picado, removiendo con delicadeza para distribuirlo uniformemente.
  9. Sirve las sepias bien calientes, acompañándolas con crostini de pan tostado o una suave polenta para recoger la deliciosa salsa. Para un toque final puedes añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo y una pizca extra de perejil.

Curiosidades

Las sepias tienen una carne sabrosa que se presta bien a cocciones húmedas y largas. En la tradición regional italiana, este plato se enriquece a menudo con guisantes o patatas. Además, hay quien añade un pellizco de chile para dar un toque picante a la preparación.

Sepias guisadas