Spianata romañola

La spianata romañola, también conocida como piadina romañola, es un pan plano tradicional de Romaña. Es un plato rústico muy sencillo de preparar que se acompaña perfectamente con quesos, embutidos y verduras. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 500 g de harina 00
  • 200 ml de agua tibia
  • 75 g de manteca de cerdo o, para una variante más ligera, 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 8 g de sal
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio (o medio cubito de levadura fresca si prefieres)

Preparación

  1. En un bol grande, tamiza la harina y añade el bicarbonato de sodio y la sal.
  2. Añade la manteca de cerdo o el aceite e inicia a amasar, vertiendo el agua tibia poco a poco.
  3. Trabaja la masa hasta obtener una consistencia suave y elástica. Si usas la levadura, trabaja la masa unos minutos más para activarla correctamente.
  4. Divide la masa en bolitas de aproximadamente 100-120 gramos cada una.
  5. Deja reposar las bolitas cubiertas con un paño durante unos 30 minutos, para que se relajen y sean más fáciles de estirar.
  6. Calienta una plancha o una sartén antiadherente a fuego medio-alto.
  7. Estira cada bolita de masa con un rodillo, tratando de obtener un disco fino de aproximadamente 2-3 mm de grosor.
  8. Cocina cada spianata durante unos 2-3 minutos por lado, hasta que aparezca dorada en la superficie y se formen las características burbujas de aire.
  9. Sirve caliente, acompañándola con los acompañamientos que prefieras.

Curiosidades

La spianata o piadina puede rellenarse de mil maneras diferentes. Un clásico de la tradición romañola es el relleno con squacquerone, un queso fresco y cremoso, y rúcula, quizás con la adición de algunas lonchas de jamón crudo. La piadina tiene una historia antigua: era considerada el pan de los pobres, y se ha convertido con el tiempo en un símbolo de la enogastronomía romañola, celebrada en festivales y ferias dedicadas.