Tarta cassetta de fruta

La tarta cassetta de fruta es un dulce estéticamente sugerente que recuerda, precisamente, una caja llena de fruta colorida. Aquí te presento una versión simple y sabrosa para crear un efecto escénico que sorprenderá a tus invitados.

Ingredientes

Para la base de la tarta:

  • 200 g de harina 00
  • 100 g de mantequilla fría en cubitos
  • 80 g de azúcar glas
  • 1 huevo mediano
  • Una pizca de sal

Para la crema pastelera:

  • 500 ml de leche entera
  • 4 yemas de huevo
  • 100 g de azúcar
  • 40 g de harina 00
  • 1 vaina de vainilla (o extracto de vainilla)

Para decorar:

  • Fruta fresca variada (fresas, kiwi, uvas, frambuesas, arándanos, melocotones, etc.)
  • Gelatina neutra para abrillantar (opcional)

Preparación

  1. Comienza por la base de la tarta: en un bol, mezcla la harina con la mantequilla fría hasta obtener una mezcla arenosa. Añade el azúcar glas, el huevo y una pizca de sal. Trabaja rápidamente la masa hasta formar una bola, envuélvela en film transparente y déjala reposar en el frigorífico durante al menos 30 minutos.

  2. Mientras tanto, prepara la crema pastelera. Calienta la leche en un cazo junto con la vaina de vainilla abierta para que salgan las semillas. En un bol, bate las yemas con el azúcar hasta que estén claras y espumosas. Añade la harina y continúa mezclando. Vierte lentamente la leche caliente, removiendo constantemente para evitar grumos.

  3. Transfiere la mezcla al cazo y cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente hasta que espese. Vierte la crema en un bol, cúbrela con film en contacto y deja enfriar completamente.

  4. Saca la base de la tarta del frigorífico, extiéndela en un molde para tarta previamente untado con mantequilla y espolvoreado con harina, creando un borde alto. Pincha el fondo con un tenedor y hornea en el horno precalentado a 180 °C durante unos 20 minutos, o hasta que esté dorada. Deja enfriar.

  5. Una vez que tanto la base como la crema estén frías, vierte la crema sobre la base y nivélala.

  6. Lava y seca bien la fruta fresca, luego colócala de forma decorativa sobre la crema, creando tu “mosaico” de fruta que recuerde los colores y la abundancia de una caja de fruta.

  7. Si lo deseas, para dar brillo a la fruta, píntala delicadamente con gelatina neutra disuelta y enfriada.

Nota: Puedes dar rienda suelta a tu imaginación con la elección de la fruta para la decoración, adaptándola a las estaciones o a tus preferencias personales.

Esta tarta es perfecta para el verano, cuando la fruta está en plena temporada y es dulce y jugosa. ¡Es también una forma elegante de presentar un postre que incluye una buena dosis de frescura y vitaminas!