Tarta cremosa de ricotta y limón

La tarta cremosa de ricotta y limón es una delicia dulce que combina la frescura de los cítricos con la textura aterciopelada de la ricotta. Les presento aquí una versión italiana clásica de esta tarta.

Ingredientes

  • 250 g de harina 00
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g de azúcar granulado
  • 1 huevo grande
  • Una pizca de sal
  • La ralladura de 1 limón

Para el relleno:

  • 500 g de ricotta
  • 150 g de azúcar granulado
  • 3 huevos grandes
  • 2 limones (ralladura y jugo)
  • Una pizca de vainilla en polvo o extracto de vainilla

Preparación

  1. Prepara la masa quebrada: en un bol, une la harina con la mantequilla en trocitos, el azúcar, el huevo, la sal y la ralladura de limón. Trabaja rápidamente los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea. Forma un pan, envuélvelo en film transparente y déjalo reposar en el frigorífico durante unos 30 minutos.
  2. Mientras tanto, prepara el relleno: pasa la ricotta por un colador para que quede más fina y cremosa, luego en un bol une la ricotta con el azúcar, los huevos, la ralladura y el jugo de los limones, y la vainilla. Mezcla hasta obtener un relleno liso y homogéneo.
  3. Precalienta el horno a 170 °C.
  4. Estira la masa quebrada en una capa uniforme y forra con ella un molde para tartas previamente untado con mantequilla y espolvoreado con harina, dejando un borde alto.
  5. Vierte el relleno de ricotta en la base de masa quebrada y nivela con una espátula.
  6. Hornea durante unos 45-55 minutos o hasta que la tarta esté bien dorada y firme al tacto. El centro debe quedar ligeramente blando, ya que se asentará una vez fría.
  7. Deja enfriar completamente antes de desmoldar la tarta.
  8. Sirve la tarta de ricotta y limón a temperatura ambiente o ligeramente fresca.

Curiosidades

La tarta de ricotta y limón tiene sus raíces en la tradición pastelera italiana, particularmente apreciada por su sabor delicado y la frescura que la hace ideal como postre al final de una comida o para un descanso vespertino. El limón, protagonista indiscutible por su aroma, se combina a la perfección con la dulzura de la ricotta, creando un equilibrio muy agradable al paladar.

Tarta cremosa de ricotta y limón