Tarta de ricotta y arándanos

La tarta de ricotta y arándanos es un dulce delicioso que une la cremosidad de la ricotta con la acidez dulce de los arándanos. Aquí te explicamos cómo prepararla:

Ingredientes

  • 250 g de ricotta
  • 150 g de azúcar
  • 3 huevos
  • 200 g de harina 00
  • 1 sobre de levadura para repostería
  • 1 pizca de sal
  • Ralladura de 1 limón (no tratado)
  • 150 g de arándanos frescos o congelados
  • Azúcar glas (para decorar)
  • Mantequilla y harina para enmantequillar y enharinar el molde

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C (160 °C si es con ventilador) y prepara un molde redondo (diámetro 22-24 cm), enmantequillándolo y enharinándolo, o forrándolo con papel de horno.
  2. En un bol grande, trabaja la ricotta con el azúcar hasta obtener una mezcla homogénea.
  3. Separa las yemas de las claras. Añade las yemas a la mezcla de ricotta y azúcar, y remueve bien.
  4. Incorpora la harina tamizada junto con la levadura para repostería, una pizca de sal y la ralladura del limón. Mezcla suavemente hasta que la masa quede lisa y sin grumos.
  5. Monta las claras a punto de nieve y, con una espátula, incorpóralas a la mezcla de ricotta con delicadeza, con movimientos de abajo hacia arriba para que no se bajen.
  6. Añade los arándanos a la masa con cuidado, procurando distribuirlos de forma uniforme. Si utilizas arándanos congelados, no es necesario descongelarlos antes.
  7. Vierte la masa en el molde preparado y nivélala con una espátula.
  8. Hornea la tarta durante unos 35-40 minutos, o hasta que esté dorada y un palillo insertado en el centro salga limpio.
  9. Deja enfriar la tarta en el molde unos minutos, luego pásala a una rejilla para que se enfríe completamente.
  10. Antes de servir, espolvorea la tarta con azúcar glas.

Curiosidades

Los arándanos, además de ser sabrosos, son conocidos por sus propiedades antioxidantes y beneficiosas. En esta tarta combinan a la perfección con la ricotta, que hace que el dulce quede increíblemente tierno. En Italia, la tarta de ricotta es un clásico que se presenta en numerosas variantes regionales, a menudo enriquecida con fruta de temporada.

Tarta de ricotta y arándanos