Tarta de ricotta y chocolate
17/11/2023La tarta de ricotta y chocolate es un postre goloso que une la cremosidad de la ricotta con la riqueza del chocolate, creando una combinación realmente exquisita. Aquí te explicamos cómo prepararla:
Ingredientes
- 250 gramos de ricotta
- 200 gramos de azúcar
- 150 gramos de harina 00
- 100 gramos de chispas de chocolate o chocolate picado gruesamente
- 3 huevos grandes
- 100 gramos de mantequilla ablandada
- 1 sobre de levadura para repostería
- 1 pizca de sal
- Ralladura de 1 limón (opcional)
- Cacao amargo en polvo o azúcar glas para decorar (opcional)
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C.
- En un bol grande, bate la mantequilla ablandada con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y espumosa.
- Añade los huevos de uno en uno, incorporando bien cada huevo antes de añadir el siguiente.
- Incorpora la ricotta y, si lo deseas, la ralladura de limón, mezclando suavemente hasta que la mezcla quede homogénea.
- Añade la harina tamizada con la levadura y la pizca de sal, incorporándola gradualmente para evitar grumos.
- Por último, incorpora las chispas de chocolate (si has utilizado chocolate en trozos, asegúrate de pasarlo por harina antes de añadirlo a la masa para evitar que se deposite en el fondo durante la cocción).
- Vierte la masa en un molde para tarta previamente engrasado y enharinado o forrado con papel de horno.
- Hornea y deja cocer durante 35-40 minutos o hasta que un palillo insertado en el centro de la tarta salga limpio.
- Una vez cocida, deja enfriar la tarta antes de desmoldarla.
- Antes de servir, puedes espolvorear la superficie con cacao amargo en polvo o azúcar glas para un toque de elegancia.
Curiosidades
La ricotta en la repostería italiana es muy apreciada por su versatilidad y delicadeza, y combina muy bien con el chocolate. Este tipo de tarta representa un encuentro entre sabores caseros simples y la refinación de una pastelería más elaborada. La tarta de ricotta y chocolate puede variarse de muchas formas, enriqueciéndola también con frutos secos, como nueces o almendras, para añadir crujiente y sabor.
¡Buen provecho!