Tarta panna cotta con melocotones

  1. Pon la base en el frigorífico durante al menos 30 minutos, para que se endurezca.

Prepara la nata cuajada:

  1. Remoja la gelatina en hojas en agua fría durante unos 10 minutos.
  2. Mientras tanto, vierte la nata en un cazo, añade el azúcar, la piel de limón y las semillas de la vaina de vainilla (o la vainillina).
  3. Calienta sin llevar a ebullición, hasta que el azúcar se haya disuelto completamente.
  4. Exprime la gelatina, añádela a la nata caliente y mezcla hasta que se disuelva por completo.
  5. Retira la piel de limón y cuela la mezcla si has usado vainilla en vaina.
  6. Vierte la mezcla de nata cuajada sobre la base de galletas, luego deja enfriar y refrigera durante al menos 4 horas, mejor toda la noche, para que la nata cuajada se solidifique.

Prepara la compota de melocotones:

  1. Remoja la gelatina en hojas en agua fría durante unos 10 minutos.
  2. Pela los melocotones, córtalos en dados y ponlos en un cazo con el zumo de limón y el azúcar.
  3. Cocina a fuego medio hasta que los melocotones se ablanden.
  4. Tritura la mitad de los melocotones con una batidora de mano para obtener un puré, dejando la otra mitad en trocitos para una textura variada.
  5. Disuelve el almidón de maíz en un poco de agua, luego añádelo a la compota de melocotones y calienta la mezcla para espesarla ligeramente.
  6. Exprime la gelatina, añádela a la compota caliente y mezcla hasta que se disuelva por completo.
  7. Deja enfriar la compota, luego viértela sobre la nata cuajada ya solidificada.
  8. Vuelve a refrigerar durante al menos una hora antes de servir.

Deja que la tarta panna cotta con melocotones repose en el frigorífico para asegurarte de que la capa superior de fruta cuaje bien antes de desmoldar el molde desmontable.

Curiosidades

La nata cuajada es un postre tradicional piamontés, cuya simplicidad ha conquistado los paladares de todo el mundo. La versión en tarta se presta a numerosas variantes con frutas de temporada, permitiendo una experimentación continua entre dulzor y acidez. Los melocotones, en particular, aportan un toque de frescura veraniega y un maravilloso aroma que combina a la perfección con la vainilla de la nata cuajada.

Tarta panna cotta con melocotones