Tartare de remolacha y aguacate

La tartare de remolacha y aguacate es un plato fresco, colorido y nutritivo, una idea perfecta para un entrante o un segundo plato ligero y vegetariano. Aquí tienes la receta con un toque italiano.

Ingredientes

  • Remolachas rojas precocidas, 2 medianas
  • Aguacate maduro, 1 grande
  • Jugo de limón, 2 cucharadas
  • Sal y pimienta c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas
  • Cebollino fresco, 1 (o chalota, para un sabor más delicado)
  • Alcaparras en sal, 1 cucharada (bien desaladas y picadas)
  • Perejil fresco picado, 1 cucharada
  • Semillas de sésamo negro o blanco, para decorar (opcional)
  • Cebollino picado, para decorar (opcional)

Preparación

  1. Comienza con la preparación de las remolachas, si no están ya precocidas. Envuelve cada una individualmente en papel de aluminio y cuécelas en el horno precalentado a 200 °C durante aproximadamente 60 minutos o hasta que estén tiernas. Pásalas luego a un bol con agua fría y retira la piel. Si tienes remolachas ya cocidas, córtalas simplemente en daditos.

  2. Pela el aguacate y retira el hueso, luego aplasta la pulpa con un tenedor y adereza con el jugo de limón para evitar que se oscurezca. Ajusta de sal y pimienta.

  3. Corta finamente el cebollino y pica las alcaparras previamente desaladas.

  4. En un bol aparte, mezcla con delicadeza los cubitos de remolacha con el cebollino, las alcaparras, el perejil, un chorrito de aceite, sal y pimienta.

  5. Usa un aro de emplatar o, en su defecto, un vaso para montar la tartare. Coloca una primera capa de aguacate y presiona ligeramente para compactarla. Añade encima una capa de remolacha aderezada.

  6. Retira con cuidado el aro de emplatar y decora la tartare con semillas de sésamo y un poco de cebollino fresco picado para un toque extra de color y sabor.

Esta tartare puede personalizarse con otros ingredientes a tu gusto, como nueces picadas, un chorrito de crema de balsámico o rúcula para dar un toque picante.

Curiosidades

La remolacha es muy apreciada en la cocina por su dulzor natural y su versatilidad. Originaria del norte de Europa, se ha convertido en un ingrediente básico para muchas preparaciones italianas, especialmente en combinación con quesos de cabra y en guarniciones sabrosas.

Tartare de remolacha y aguacate