Timballo de polenta y cotechino

El timballo de polenta y cotechino es un plato sustancioso y tradicional, particularmente durante las festividades invernales en Italia. Aquí te explicamos cómo prepararlo.

Ingredientes

  • 300 g de polenta instantánea
  • 1 cotechino (aproximadamente 500-700 g)
  • 50 g de mantequilla
  • 100 g de queso rallado (parmesano o pecorino)
  • Sal, c.n.
  • Agua, c.n. (para la polenta)
  • 2 hojas de laurel (opcional, para la cocción del cotechino)

Preparación

  1. Comienza preparando el cotechino: si has comprado un cotechino precocido, solo requiere unos 20-30 minutos de calentamiento en agua hirviendo. Si en cambio tienes un cotechino crudo, tendrás que cocerlo durante aproximadamente 2 horas en agua hirviendo con un par de hojas de laurel.

  2. Para la polenta, lleva a ebullición la cantidad de agua indicada en el envase de la polenta instantánea, considerando el número de porciones que deseas preparar. Añade la sal y vierte la polenta en hilo, removiendo continuamente para evitar grumos.

  3. Cocina la polenta durante el tiempo indicado en el envase, luego retírala del fuego y añade la mitad de la mantequilla y la mitad del queso rallado, mezclando bien hasta que estén completamente incorporados.

  4. Corta el cotechino cocido en rodajas de medio centímetro.

  5. Toma un molde o una bandeja que pueda ir al horno y úngelo con un poco de la mantequilla restante. Vierte una primera capa de polenta, luego coloca algunas rodajas de cotechino encima y espolvorea con un poco de queso rallado.

  6. Continúa alternando capas de polenta y cotechino, terminando con una capa de polenta y una espolvoreada de queso rallado.

  7. Distribuye el resto de la mantequilla en copos sobre la superficie.

  8. Hornea el timballo a 200 °C durante aproximadamente 20 minutos o hasta que la superficie aparezca dorada y crujiente.

  9. Saca del horno y deja reposar el timballo de polenta y cotechino unos minutos antes de servir.

Curiosidades

Este plato es un ejemplo de cómo ingredientes típicos de la cocina italiana pueden combinarse en un plato único y sustancioso. La polenta y el cotechino son ambos platos que recuerdan los sabores de la tradición, y la unión de los dos crea un agradable contraste de texturas y sabores.