Torta copo de nieve

La torta copo de nieve es un dulce típico de la pastelería napolitana, famoso por su suave y húmeda consistencia que recuerda precisamente a un copo de nieve. Se realiza con una masa particularmente suave y enriquecida con una crema a base de ricotta dulce. Aquí te explicamos cómo prepararla:

Ingredientes

  • 500 g de ricotta fresca
  • 300 g de azúcar
  • 300 g de harina 00
  • 100 g de chispas de chocolate
  • 100 g de manteca de cerdo (puedes sustituirlo también con mantequilla)
  • 3 huevos
  • 16 g de levadura para repostería
  • La ralladura de 1 limón
  • Una pizca de sal
  • Azúcar glas para decorar

Para el almíbar:

  • 100 ml de leche
  • 1 cucharada de azúcar
  • Una pizca de vainilla en polvo o extracto de vainilla

Preparación

  1. Comienza trabajando la ricotta con el azúcar en un bol hasta obtener una mezcla homogénea.
  2. Añade los huevos uno a uno, continuando con la mezcla.
  3. Incorpora la manteca de cerdo blanda (o la mantequilla si lo prefieres) y la ralladura de limón.
  4. Tamiza la harina con la levadura y una pizca de sal, y agrégala delicadamente a la mezcla de ricotta y huevos.
  5. Una vez obtenido un masa lisa, añade las chispas de chocolate y mezcla para distribuirlas uniformemente.
  6. Vierte la masa en un molde previamente engrasado y enharinado (o forrado con papel de horno), y hornea a 180 °C durante aproximadamente 40-50 minutos. Antes de sacar del horno, verifica la cocción con un palillo.
  7. Mientras la torta se cuece, prepara el almíbar calentando la leche con el azúcar y la vainilla, hasta que el azúcar se haya disuelto.
  8. Una vez sacada del horno, deja que la torta se temple un poco y luego riega con el almíbar preparado, distribuyéndolo uniformemente sobre la superficie.
  9. Deja reposar la torta para que absorba bien el almíbar y resalte su suavidad.
  10. Antes de servir, espolvorea con azúcar glas para dar el efecto “copo de nieve”.

Curiosidades

La torta copo de nieve debe su particular consistencia a la presencia de la ricotta en la masa, que la hace increíblemente húmeda y de sabor delicado. Es importante que la ricotta esté bien escurrida para que la masa no resulte demasiado húmeda. Además, en las pastelerías napolitanas, a menudo se enriquece con crema pastelera o con pequeñas cantidades de nata montada para hacerla aún más golosa.