Torta Jirafa

La torta jirafa es un postre divertido de preparar, especialmente con niños, por su decoración que recuerda el pelaje de una jirafa. ¡Así es como se hace!

Ingredientes

  • 300 g de harina 00
  • 300 g de azúcar granulada
  • 4 huevos grandes
  • 150 ml de aceite de semillas (como de girasol o maíz)
  • 150 ml de leche
  • 1 sobre de levadura para repostería
  • 1 pizca de sal
  • Extracto de vainilla o vainillina
  • Cacao amargo en polvo (aproximadamente 30-40 g)
  • Colorante alimenticio amarillo (a gusto, podéis usar también polvo de cúrcuma si preferís una opción más natural)

Preparación

  1. Precalentad el horno a 180 °C.
  2. Separad las yemas de las claras. Montad las claras a punto de nieve con un pizca de sal y reservadlas.
  3. En otro bol, montad las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y espumosa.
  4. Añadid el aceite en hilo y continuad batiendo. Luego incorporad la leche y unas gotas de extracto de vainilla o vainillina.
  5. Tamizad la harina con la levadura e incorporadla a la mezcla de huevos, alternando con las claras montadas, mezclando delicadamente de abajo hacia arriba para no desmontar la mezcla.
  6. Dividid la masa en dos partes. En una añadid el cacao en polvo tamizado y mezclad hasta obtener un color uniforme. En la otra parte añadid el colorante alimenticio amarillo o la cúrcuma y mezclad bien.
  7. Tomad un molde redondo (o con forma de jirafa si tenéis uno), untadlo con mantequilla y enharinadlo, luego verted cucharadas alternas de las dos masas, amarilla y de cacao, para crear un efecto marmolado que recuerda las manchas de una jirafa.
  8. Con un palillo o la punta de un cuchillo, trazad líneas o curvas entre las dos masas para acentuar el efecto de las manchas.
  9. Hornear durante aproximadamente 35-40 minutos o hasta que un palillo insertado en el centro de la torta salga limpio.
  10. Sacad del horno y dejad enfriar completamente antes de servir.

Curiosidades

La diversión está en el aspecto de esta torta, que resulta una excelente elección para fiestas con temática safari o para los amantes de los animales. Además, jugar con los colores en repostería estimula la creatividad, especialmente en los niños. No olvidéis que también se come con los ojos: ¡así que disfrutad del proceso de decoración y, finalmente, del dulce resultado!