Albóndigas de espinacas y ricotta

Las albóndigas de espinacas y ricotta son un plato simple pero sabroso, y al mismo tiempo pueden ser una excelente manera de incluir más verduras en la dieta. Aquí tienes una receta básica para prepararlas.

Ingredientes

  • 250 g de espinacas frescas o congeladas
  • 250 g de ricotta
  • 1 huevo grande
  • 60 g de parmesano rallado
  • 50 g de pan rallado, y un poco más para el rebozado
  • Sal y pimienta al gusto
  • Nuez moscada, opcional
  • Aceite para freír o aceite de oliva para cocinar al horno

Preparación

  1. Si usas espinacas frescas, lávalas bien y cocínalas en una sartén durante unos minutos hasta que se marchiten. Si usas espinacas congeladas, descongélalas y exprímelas bien para eliminar la mayor cantidad posible de agua en exceso. En ambos casos, pica las espinacas finamente.
  2. En un bol grande, mezcla la ricotta y el huevo. Añade las espinacas picadas, el parmesano rallado, el pan rallado, sal, pimienta y, si lo deseas, una pizca de nuez moscada.
  3. Amasa todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea. Si la masa resulta demasiado blanda, añade más pan rallado hasta alcanzar la consistencia deseada.
  4. Toma porciones de masa y forma bolitas del tamaño de una nuez, luego pásalas por el pan rallado para rebozarlas uniformemente.
  5. En este punto puedes decidir si freírlas o cocerlas al horno:
    • Para freír, calienta aceite en una sartén y una vez caliente fríe las albóndigas hasta que estén doradas por todos los lados.
    • Para una versión más ligera, colócalas en una bandeja forrada con papel de horno y cocínalas en el horno precalentado a 180 °C durante unos 20-25 minutos o hasta que se doren.

Curiosidades

Las albóndigas de espinacas y ricotta son un plato versátil que puede servirse tanto como entrante, plato principal o como sabroso tentempié. Además, representan una buena manera de hacer que se coman las verduras incluso a quienes suelen evitarlas. Si quieres darle un toque más italiano al plato, puedes servirlas con una salsa de tomate casera o añadir hierbas aromáticas como albahaca o orégano a tu masa.

¡Buen provecho!