Albóndigas de espinacas

Las albóndigas de espinacas son un plato delicioso y nutritivo, perfecto para quienes aman los sabores vegetales. Además, las albóndigas son un plato versátil que puede adaptarse a muchos gustos y dietas; aquí tienes una receta básica con un toque de italianidad.

Ingredientes

  • 500g de espinacas frescas o congeladas
  • 1 huevo grande (o un sustituto vegano como semillas de lino molidas)
  • 50g de parmesano rallado (o un sustituto vegano)
  • 100g de pan rallado, y un poco más para el rebozado
  • 1 diente de ajo picado (opcional)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Nuez moscada rallada (a gusto)
  • Aceite de oliva virgen extra u otro aceite para freír

Preparación

  1. Si usas espinacas frescas, lávalas bien y cocínalas en una olla con poca agua durante unos 5 minutos o hasta que se marchiten. Si usas espinacas congeladas, cocínalas según las indicaciones del paquete. En ambos casos, una vez cocidas, escúrrelas bien para eliminar la mayor cantidad posible de agua.

  2. Pica bien las espinacas y colócalas en un bol grande.

  3. Añade el huevo, el parmesano, el pan rallado, el ajo (si se elige), una pizca de nuez moscada, sal y pimienta. Mezcla bien hasta obtener una mezcla homogénea. Si la mezcla resulta demasiado húmeda, añade más pan rallado hasta alcanzar la consistencia deseada.

  4. Forma las albóndigas con las manos, de tamaño aproximado de una nuez, y pásalas por el pan rallado extra.

  5. Calienta el aceite en una sartén y fríe las albóndigas hasta que estén doradas y crujientes por todos los lados.

Si prefieres una cocción más ligera, también puedes hornear las albóndigas en una bandeja forrada con papel de horno, a 200 °C durante unos 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción hasta que se doren.

Curiosidades

Las albóndigas se prestan a muchas variaciones: prueba a incluir ricotta en la mezcla para hacerlas más tiernas, o sustituye el parmesano por feta desmenuzada para un toque de sabores mediterráneos. Y recuerda que en Italia, las albóndigas no son solo una guarnición, sino que pueden convertirse en un plato principal acompañadas de un buen plato de pasta o de una ensalada.