Albóndigas de salmón ahumado

Las albóndigas de salmón ahumado son una forma deliciosa y original de disfrutar el pescado de una manera diferente a la habitual. Aquí tienes una receta para prepararlas con un toque italiano, por ejemplo añadiendo un poco de ricotta para hacer todo más cremoso y ligero, y quizás una hierba aromática como el eneldo, que combina perfectamente con el salmón.

Ingredientes

  • 200 g de salmón ahumado
  • 200 g de salmón fresco
  • 150 g de ricotta
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de pan rallado, más el necesario para rebozar
  • 1 cucharada de eneldo fresco picado (o perejil si lo prefieres)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Ralladura de 1 limón
  • Aceite para freír (o aceite de oliva virgen extra para una cocción más ligera en el horno)

Preparación

  1. Comienza picando finamente el salmón fresco y el salmón ahumado con un cuchillo afilado o utilizando un procesador de alimentos, teniendo cuidado de no trabajarlo demasiado para evitar que se convierta en un puré.

  2. En un bol grande, mezcla el salmón picado con la ricotta, el huevo, el pan rallado, el eneldo picado, la ralladura de limón, sal y pimienta hasta obtener una masa homogénea.

  3. Forma las albóndigas del tamaño deseado, pásalas por pan rallado y déjalas reposar en la nevera durante unos 30 minutos para que compacten.

  4. Calienta el aceite en una sartén honda. En cuanto el aceite esté bien caliente, fríe las albóndigas hasta que estén doradas y crujientes por todos los lados.

    Si prefieres una versión más ligera, coloca las albóndigas en una bandeja forrada con papel de horno, úntalas con un hilo de aceite de oliva virgen extra y hornéalas a 200 °C durante unos 15-20 minutos o hasta que estén cocidas a tu gusto, dándoles la vuelta a mitad de cocción para dorarlas uniformemente.

  5. Una vez listas, retira las albóndigas del aceite y déjalas escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite antes de servir.

  6. Sirve las albóndigas de salmón calientes, acompañándolas con una salsa a base de yogur griego o de mostaza y miel, o simplemente con un chorrito de limón y una pizca de eneldo fresco.

Curiosidades

Las albóndigas de salmón ahumado son una receta moderna y pueden adaptarse de muchas formas. Pruébalas también como aperitivo, servidas en brochetas con una rodaja de pepino o como segundo plato con una ensalada fresca de temporada. Recuerda que el salmón ahumado ya tiene sal de por sí, así que ten cuidado con la sal.

Albóndigas de salmón ahumado