Amor polenta
17/11/2023El Amor Polenta, también conocido como Dolce Varese o polenta dulce, es un dulce tradicional lombardo, en particular de la zona de Varese. Es un dulce muy suave realizado con harina de maíz fioretto, harina 00 y fécula, a menudo cocido en un molde característico a rayas, que recuerda las viejas placas para la polenta.
Aquí la receta:
Ingredientes
- 100 g de harina de maíz fioretto
- 100 g de harina 00
- 100 g de fécula de patata
- 200 g de mantequilla blanda
- 200 g de azúcar granulada
- 4 huevos
- 1 limón (la ralladura)
- 1 sobre de levadura para repostería
- Una pizca de sal
- Azúcar glas (para decorar)
- Mantequilla y harina de maíz para el molde
Preparación
- Precalienta el horno a 170 °C (338 °F).
- Unge con mantequilla y enharina (con harina de maíz) el molde específico para Amor Polenta o un molde de plumcake si no dispones del clásico.
- Bate la mantequilla blanda con el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa y cremosa.
- Añade los huevos, uno a uno, continuando a mezclar después de cada adición, hasta tener una mezcla homogénea.
- Incorpora la ralladura de limón para aromatizar la masa.
- En un bol aparte, une la harina de maíz, la harina 00, la fécula y una pizca de sal, y luego tamiza todo.
- Añade las harinas tamizadas a la mezcla de mantequilla, azúcar y huevos, mezclando delicadamente de abajo hacia arriba para evitar que baje la masa.
- Incorpora la levadura tamizada y mezcla hasta obtener una mezcla uniforme.
- Vierte la masa en el molde preparado y nivélala con una espátula.
- Hornea durante unos 40-45 minutos, o hasta que un palillo insertado en el centro del dulce salga limpio.
- Saca el Amor Polenta del horno y déjalo enfriar completamente antes de desmoldarlo.
- Espolvorea con azúcar glas antes de servir.
Curiosidades
El nombre “Amor Polenta” podría derivar de la forma del molde que recuerda las vetas de la tradicional tabla de madera para la polenta, o podría ser un homenaje al amor por la polenta que ha caracterizado la cocina lombarda. Este dulce representa un perfecto ejemplo de cómo una receta puede evolucionar con el tiempo, pasando de un plato simple y campesino a un dulce refinado apreciado en los salones burgueses.
