Angel cake

El Angel Cake es un pastel muy suave y ligero de origen estadounidense, cuyo nombre significa “pastel de los ángeles”, precisamente por su consistencia etérea. Es un pastel a base de claras de huevo montadas a punto de nieve, sin grasas añadidas como mantequilla o aceite. Aquí te explicamos cómo prepararlo a la italiana, con la adición de un toque mediterráneo: el aroma de limón o naranja.

Ingredientes

  • 10 claras de huevo
  • 300 g de azúcar granulada
  • 100 g de harina 00
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de crémor tártaro (o jugo de limón)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Ralladura de 1 limón o naranja (opcional)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 160 °C.
  2. En un bol grande, monta las claras de huevo con una pizca de sal y el crémor tártaro hasta formar una espuma espumosa.
  3. Añade gradualmente el azúcar, continuando a montar hasta obtener un merengue brillante y firme.
  4. Añade el extracto de vainilla y la ralladura de limón o naranja si decides usarla, mezclando delicadamente.
  5. Tamiza la harina sobre el merengue e incorpórala muy delicadamente con movimientos de abajo hacia arriba para que no se baje la masa.
  6. Vierte la masa en un molde especial para angel cake o en un molde tipo bundt sin enmantecar ni enharinar; esto permitirá que el pastel “trepe” por las paredes durante la cocción.
  7. Hornea durante unos 40-45 minutos o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio.
  8. Nada más sacarlo del horno, voltea el molde sobre una botella o una rejilla y deja enfriar completamente el pastel antes de desmoldarlo. Este paso es crucial para mantener la esponjosidad.
  9. Una vez frío, pasa una espátula por los bordes del molde para despegar delicadamente el pastel y desmóldalo.

Si quieres hacer este pastel aún más especial, puedes servirlo con una salsa de cítricos o una crema de mascarpone, para añadir cremosidad y un elemento italiano adicional.

Curiosidades

El Angel Cake es un pastel que requiere una gran cantidad de claras de huevo, y nació en Estados Unidos a finales del siglo XIX. La tradición dice que se creó para aprovechar las claras sobrantes de la preparación de otros dulces que solo requerían yemas. Con el tiempo, se ha convertido en un clásico de la repostería americana y es apreciado por su ligereza y versatilidad.

Angel cake