Arancini al queso de cabra y miel

¡Claro! El arancino es un plato típico de la cocina siciliana, una verdadera delicia caracterizada por el arroz y un corazón fundente. Tradicionalmente se rellenan con ragú, guisantes y mozzarella, pero pueden personalizarse con una variedad de rellenos. Aquí propongo una versión gourmet con queso de cabra y miel, una sorprendente mezcla de sabores donde la dulzura de la miel se combina perfectamente con el gusto distintivo del queso de cabra.

Ingredientes

  • 300 g de arroz Arborio o Carnaroli
  • 1 cebolla pequeña, picada finamente
  • 50 g de mantequilla
  • 100 ml de vino blanco
  • 1 litro de caldo vegetal caliente
  • 100 g de parmesano rallado
  • Sal y pimienta c.s.
  • 2 huevos
  • 200 g de queso de cabra suave
  • Miel multifloral c.s.
  • Pan rallado c.s.
  • Aceite para freír

Preparación

  1. Comenzar preparando un risotto clásico. Sofríe la cebolla picada finamente con la mitad de la mantequilla hasta que se vuelva transparente. Añadir el arroz y tostar durante unos minutos, luego deglasear con el vino blanco hasta que se evapore por completo.

  2. Añadir gradualmente el caldo caliente, removiendo continuamente hasta que el arroz esté cremoso y al dente, aproximadamente 15-18 minutos. Retirar del fuego, añadir el parmesano, la mantequilla restante, sal y pimienta al gusto. Mezclar hasta obtener una textura suave y dejar enfriar completamente.

  3. Una vez que el risotto se haya enfriado, preparar porciones pequeñas de arroz presionándolas en la palma de la mano. Colocar un poco de queso de cabra y una cucharadita de miel en el centro de cada porción, luego cerrar con más arroz para formar una bola.

  4. Batir los huevos en un bol y preparar un plato con pan rallado. Sumergir los arancini primero en el huevo y luego en el pan rallado, asegurándose de que queden bien cubiertos.

  5. Calentar abundante aceite en una sartén honda y, una vez alcanzada la temperatura, freír los arancini hasta que estén dorados y crujientes. Tener cuidado de no sobrecargar la sartén para no bajar demasiado la temperatura del aceite.

  6. Escurrirlos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Curiosidades

Los arancini, cuyo nombre deriva de su parecido con pequeñas naranjas («arancini» precisamente), tienen orígenes que se pierden en la noche de los tiempos, con primeras menciones ya durante la era árabe en Sicilia. La versión que os he presentado es una reinterpretación moderna que juega con contrastes de sabores.

Sírvanlos calientes para apreciar mejor la cremosidad del queso de cabra y el toque único de la miel. ¡Buen provecho!